Petróleo
Sube el petróleo tras ataques de EEUU a infraestructura energética de Irán
Las tropas de EEUU atacaron infraestructura energética de Irán y los mercados reaccionaron al alza ante la amenaza al sector
EEUU, 17 de julio de 2026. Los precios internacionales del crudo registraron un incremento este viernes 17 de julio de 2026, impulsados por la creciente inestabilidad en Oriente Medio tras la escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán. El petróleo intermedio de Texas (WTI), referencia del mercado estadounidense, cerró la jornada con un alza del 2,72%, situándose en los 81,10 dólares por barril, en un entorno marcado por la ruptura del alto el fuego y la reanudación de ataques contra infraestructura estratégica.
La tensión se intensificó luego de que el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunciara una nueva oleada de bombardeos sobre territorio iraní. Estas operaciones, que según reportes internacionales han alcanzado instalaciones militares y energéticas clave, han generado una profunda incertidumbre sobre la seguridad del suministro global y el tránsito por el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más críticos para el comercio energético mundial.
Impacto en la infraestructura de petróleo y suministro regional
La ofensiva estadounidense se ha dirigido contra puntos neurálgicos, incluyendo capacidades marítimas y plantas energéticas en el sur de Irán, lo que ha provocado afectaciones en la operatividad del sector. En respuesta a la situación, el Ministerio de Energía iraní solicitó a la población reducir el consumo eléctrico para preservar la estabilidad del sistema nacional. Asimismo, la inestabilidad ha tenido consecuencias más allá de las fronteras iraníes, con denuncias sobre daños en plantas desalinizadoras y de energía en Kuwait, producto de las acciones de represalia en la región.
El mercado petrolero reacciona así con cautela ante la persistencia de este enfrentamiento, que amenaza con prolongar la volatilidad en los costos logísticos y las primas de seguro marítimo. Analistas advierten que, mientras las hostilidades continúen y el acuerdo de cese al fuego permanezca sin efecto, la recuperación de las cadenas de suministro y la normalización de la actividad productiva en el Golfo Pérsico enfrentarán retos significativos, manteniendo la presión alcista sobre los precios de la energía a escala global.

