Internacionales
¿EE.UU. busca culpables por su propia crisis social?
Cada día mueren en EE.UU. cerca de 150 personas por sobredosis de opioides, mientras demócratas y republicanos utilizan el fentanilo como eje de las campañas presidenciales
Beijing, 04 de octubre de 2023. China condenó las acusaciones de Estados Unidos (EE.UU.) sobre el supuesto suministro de sustancias utilizadas en la fabricación de fentanilo.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China señaló que: «Nos oponemos firmemente a las sanciones de EE.UU. y a los procesos judiciales contra ciudadanos y entidades chinas, y a la grave violación de los derechos legítimos y los intereses de las personas y las empresas concernidas».
«La crisis del fentanilo en Estados Unidos tiene sus raíces en el propio país«, afirmó el Ministerio chino y destacó la presentación de una «queja solemne” a la representación estadounidense.
Sanciones estadounidenses
El país norteamericano impuso sanciones contra ocho empresas radicadas en China acusadas de suministrar sustancias para fabricar fentanilo y otras drogas sintéticas.
El Departamento de Justicia procesó también a varios directivos de esas empresas «por delitos relacionados con la producción, distribución e importación de fentanilo, otros opioides sintéticos, metanfetaminas y sus precursores químicos».
Crisis interna
La política estadounidense busca la manera de responsabilizar a otras naciones de la propia crisis interna con el nuevo detonante del fentanilo.
La droga, más potente que la heroína y la morfina, produjo más de 3 mil muertes sólo en Nueva York, donde el 81% de los decesos son por sobredosis de fentanilo.
Demócratas y republicanos utilizan el fentanilo como medio culpa y expiación frente a la campaña electoral en EE.UU. con miras a la Presidencia.
Además, Estados Unidos atraviesa una crisis en el sistema sanitario donde los ciudadanos no cuentan con cobertura universal y denuncian una marcada desigualdad en el acceso a la salud.
“Las muertes por sobredosis alcanzaron niveles sin precedentes en 2022. Las desigualdades en muertes por raza/etnia, edad, ingresos y vecindario se han ampliado a medida que ha empeorado la magnitud de la crisis de sobredosis”, refirió el informe del Departamento de Salud sobre las muertes en Nueva York publicado recientemente.
Proyección de culpa
Hace pocas semanas, Todd Robinson, secretario adjunto de Asuntos Antinarcóticos de EE.UU. señaló a los países latinoamericanos como responsables en la fabricación y tráfico del opioide sintético.
Anteriormente, la Administración del presidente Joe Biden, proyectó la responsabilidad sobre México como el principal puerto de entrada de fentanilo.
“México es el principal puerto de entrada, pero sabemos que hay otros países que participan en la cadena de suministro, como Colombia y Ecuador. También hay suministradores en Asia. Hay varios puntos que están afectando a Estados Unidos”, declaró Robinson, citado por agencias internacionales.
Por su parte, el embajador de México en Estados Unidos, Esteban Moctezuma, aseveró que, de acuerdo a estudios, son los ciudadanos estadounidenses quienes más trafican fentanilo en su propio país.
Las declaraciones del funcionario se generaron como respuesta a la insistencia desde Washington en responsabilizar a otros países por la crisis de opiáceos que ubica a EE.UU. a la cabeza de las estadísticas como el territorio de mayor consumo de drogas del mundo.
«Operación encubierta»
Anteriormente, China advirtió que “defenderá firmemente los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas.
La Cancillería de la nación asiática indicó que se trata de “un típico acto de intimidación unilateral por parte de Estados Unidos para adquirir ilegalmente supuestas evidencias a través de una ‘operación encubierta‘ y poder lanzar las acusaciones”.
“China siempre aplica estrictamente las políticas antidrogas y clasifica las sustancias relacionadas con el fentanilo como una clase, siendo el primer país en hacerlo en todo el mundo, lo que ha jugado un papel importante en la prevención de la fabricación ilegal, el tráfico y el abuso de ese opioide”, refirió el Gobierno de China hace algunas semanas.

