Internacionales
Jeffrey Sachs: “la política de gánster de EEUU está condenada al fracaso”
El economista estadounidense compartió su visión del mundo multipolar tras el acuerdo de paz entre EEUU e Irán
Caracas, 16 de junio de 2026. En una reciente y profunda entrevista conducida por el politólogo noruego Glenn Diesen, el economista y profesor de la Universidad de Columbia, Jeffrey Sachs, ha ofrecido un análisis devastador sobre el estado actual de la política exterior de los Estados Unidos, calificándola de «errática» y carente de sustento legal o estratégico.
Durante el encuentro, Sachs sostuvo que el reciente acuerdo alcanzado entre Washington e Irán, mediado por Pakistán, es el reflejo de un imperio que ha alcanzado sus límites y que ya no puede imponer su voluntad sobre otros polos de poder mundial.
Una política de «gánsteres» y el colapso institucional
Sachs no escatimó en adjetivos para describir a la actual élite política estadounidense, señalando una ruptura total con el orden constitucional. Según el académico, las acciones bélicas recientes contra Irán han sido una «estupidez» que no ha logrado ningún objetivo estratégico.

“Estamos dirigidos por gánsters y con una mentalidad de gánster: ‘haz lo que puedas, salte con la tuya si puedes’. Los demás son unos ingenuos… no hay derecho internacional”, afirmó Sachs, denunciando que en el poder ejecutivo ya no existe el freno de la Carta de la ONU ni el control del Congreso.
El profesor destacó que esta política errática ha convertido a EE. UU. en un «estado obstinado y desagradable», cuya única victoria real fue para las empresas tecnológicas que utilizan los conflictos como campos de prueba para sistemas de inteligencia artificial.
Euforia delirante por “acción contra Venezuela”
En la conversación, Sachs reflexionó sobre el caso de Venezuela como un punto de comparación con la fallida estrategia en Irán, señalando que Trump se encontraba en una «euforia delirante» tras lo que parece haber sido una operación de inteligencia muy sofisticada.

Según el economista, el éxito de la operación militar en Venezuela, sirvió de pretexto para que Estados Unidos levantara las sanciones y comenzara a importar petróleo venezolano debido a la necesidad económica de Caracas.
Sachs utiliza este ejemplo para ilustrar una mentalidad de «gánster» y la “ingenuidad” en Washington, que busca «decapitaciones» rápidas de líderes extranjeros sin medir las consecuencias a largo plazo.
Asimismo, subraya que, aunque la ventaja militar estratégica de EE. UU. se ha erosionado, su capacidad de aplicar una guerra económica unilateral sigue siendo una herramienta de coacción poderosa en su propio hemisferio, donde el país continúa actuando a espaldas del derecho internacional.
El fracaso del «Gran Tablero Mundial» en Eurasia
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el colapso de la estrategia de primacía estadounidense definida en 1997 por el economista de origen polaco Zbigniew Brzezinski, en su obra El Gran Tablero Mundial. Sachs explicó que el objetivo histórico de Washington era evitar una alianza entre Rusia, China e Irán para mantener el control sobre Eurasia. Sin embargo, la agresividad de Washington ha provocado el efecto contrario.

“Esa estrategia ha fallado por completo: ahora los tres [Rusia, China e Irán] están alineados de una forma que Brzezinski decía que nunca podría ocurrir”, señaló Sachs, añadiendo que “Estados Unidos ya no tiene ningún tipo de control hegemónico sobre el vasto territorio de Eurasia”.
Comparó la situación actual con la derrota del Imperio Romano en el bosque de Teutoburgo, sugiriendo que Washington debe aprender a detener su expansión porque ha alcanzado sus límites militares y estratégicos.
El fin del mito de la superioridad tecnológica occidental
La entrevista también desmanteló la idea de que la hegemonía estadounidense puede sostenerse mediante el monopolio tecnológico. Sachs enfatizó que el armamento avanzado y la inteligencia artificial son ahora tecnologías globales difundidas por múltiples centros de poder.
Al respecto, Sachs fue tajante: “La idea de que el control último del poder occidental se basa en su superioridad tecnológica hay que dejarla a un lado”, mencionando que China, Rusia e Irán son ahora estados altamente sofisticados que compiten de igual a igual en diversas áreas.

Finalmente, el profesor Glenn Diesen concluyó que estas tensiones y el fracaso de las políticas de presión constante no solo marcan el fin de la era unipolar de la posguerra fría, sino el cierre de “500 años de dominio tecnológico occidental y liderazgo internacional de las potencias marítimas”.
La nota dominante de la entrevista es una advertencia clara: el intento de EE. UU. por prolongar su poder mediante el «gansterismo económico» y militar solo ha servido para acelerar la formación de un bloque opositor que hoy demuestra que Washington ya no es el único árbitro del destino mundial.

