Comunicación
Desmienten a periodista francés por información sesgada
La ética periodística pareciera quedar a un lado ante la necesidad de conseguir lectores, likes o seguidores en las redes sociales
Caracas, Venezuela, 10 de julio de 2026.- El gobierno bolivariano ha desmentido la «sesgada» información difundida por un periodista francés sobre lo que ocurre en Venezuela tras el evento sísmico del 24 de junio.
Se trata del comunicador social Benjamin Delille quien es corresponsal del medio Libération y escribió en sus redes sociales su opinión de lo que ha observado en Venezuela. El periodista habría expresado: «Después de dos semanas del doble sismo, el país aún cuenta sus victimas. Entre el trauma, la población rechaza la inacción del gobierno«.
Ante esta publicación hecha por el periodista francés, la cuenta oficial Miraflores Al Momento salió al paso y expresó: «¡Atención! Fake: Periodista @BenjiDelylo del medio francés @Liberationfr manipula con información sesgada, parcializada y falsa sobre la tragedia del «doble terremoto» en La Guaira».

Al contestar y desmentir ese tipo de información sesgada del periodista francés, el Estado venezolano busca visualizar la importancia en la labor de los más de 30 mil efectivos venezolanos desplegados desde el primer día del evento sísmico y de casi 4 mil rescatistas internacionales quienes llegaron al país con la firme convicción de salvar vidas.
Además con la sesgada información del periodista francés minimiza los 89 campamentos temporales levantados para atender la inmediatez de la emergencia y además tapa la acción de al menos 30 mil voluntarios registrados para que trabajen en la labores de rescate.
Las redes sociales han contribuido en varios aspectos de alerta durante la tragedia sísmica vivida en Venezuela. Pero también las mismas redes han creado niveles de desinformación que generan situaciones con consecuencias irreparables como lo ocurrido a pocas horas después de los terremotos del 24 de junio cuando las arterias viales del estado La Guaira colapsó debido a la inmensa cantidad de vehículos motorizados que perturbaban las labores de rescate.

