China
China llama a respetar el derecho a “operar en el Ártico”
Ante la amenaza de Trump de “tomar por la fuerza” Groenlandia, Pekín pidió el respeto a las leyes internacionales
Pekín, 12 de enero de 2026. El Gobierno de China ha emitido un contundente posicionamiento en defensa de sus derechos de navegación y operación en la región ártica, respondiendo directamente a las recientes declaraciones del presidente Donald Trump sobre una posible toma de control de Groenlandia.
Pekín ha exigido que se respeten las libertades internacionales en la zona, rechazando cualquier intento de hegemonía que pretenda excluir a potencias no litorales de un espacio de importancia global.
Durante la rueda de prensa oficial de este lunes, la portavoz de la Cancillería china, Mao Ning, reafirmó con firmeza que los derechos y libertades de todas las naciones para llevar a cabo actividades en el Ártico, siempre bajo el marco de la legalidad internacional, deben respetarse plenamente. La vocera instó a la administración estadounidense a cesar el uso de otros países como pretexto para avanzar en una agenda basada en intereses egoístas, subrayando que el Ártico no debe ser visto como un tablero de dominio exclusivo para ninguna potencia.
La diplomacia china recalcó que el futuro del Ártico tiene un impacto directo en la comunidad internacional debido a su relevancia climática y comercial. En este sentido, Mao Ning insistió en que la presencia de China en la región tiene como únicos pilares la promoción de la paz, la estabilidad y el desarrollo sostenible, asegurando que cada una de sus actividades se ajusta estrictamente al derecho internacional vigente.
China se suma al rechazo de las políticas de EEUU
Esta reacción de Pekín surge tras las polémicas declaraciones del presidente Donald Trump, quien afirmó que Estados Unidos debe tomar el control de Groenlandia para evitar que la isla caiga bajo la influencia de Rusia o China.
Trump aseguró que «de una forma u otra» buscará integrar el territorio a la soberanía estadounidense, una postura que ha generado una inmediata ola de rechazo diplomático tanto en Asia como en Europa.
Desde Dinamarca, la primera ministra Mette Frederiksen calificó de absurda la propuesta, recordándole a Washington que no posee facultad alguna para anexionarse un territorio que forma parte de la Mancomunidad del Reino danés.
A pesar de esta resistencia, la Administración Trump ha mantenido una retórica agresiva, sin descartar opciones militares o la imposición de acuerdos de exclusividad, similares a los Pactos de Libre Asociación (COFA), que otorgarían a las fuerzas estadounidenses el control total sobre las aguas y el espacio aéreo de Groenlandia a cambio de apoyo financiero.

