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(+Video) Miles de fieles acompañan al Nazareno de San Pablo

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Caracas, 01 de abril de 2026. Como ocurre desde hace más de tres siglos, la fe y la devoción desbordaron este Miércoles Santo las naves de la Basílica de Santa Teresa.

Miles de feligreses, provenientes de diversos rincones del país, se congregaron en el centro de la capital para cumplir promesas, elevar plegarias y acompañar la eblemática imagen del Nazareno de San Pablo en su tradicional recorrido por las calles de Caracas.

Desde la medianoche, una marea de túnicas moradas, símbolo de penitencia que emula la vestimenta de Cristo camino al calvario, colmó los alrededores del templo.

La jornada estuvo marcada por una intensa programación litúrgica de 12 misas consecutivas, iniciadas a las 12:00 a.m. y culminando con la celebración central en la Plaza Diego Ibarra a las 4:30 p.m., antes del inicio del periplo procesional.

Una tradición de salud y milagros desde 1696

La devoción al Nazareno de San Pablo está profundamente arraigada en la identidad del caraqueño.

Su origen se remonta a finales del siglo XVII, específicamente al año 1696, cuando la imagen fue sacada en procesión durante la epidemia del «vómito negro» que azotaba la ciudad.

La historia consagra como su primer milagro el episodio en la esquina de Miracielos: la cruz del Nazareno se enredó en las ramas de un limonero, provocando la caída de sus frutos.

Los enfermos, al beber el jugo de estos limones, recuperaron la salud, consolidando desde entonces al «Limonero del Señor» como un símbolo de esperanza y sanación.

Originalmente albergada en la iglesia de San Pablo Ermitaño (donde hoy se erige el Teatro Municipal), la imagen fue trasladada posteriormente a su actual hogar en la Basílica de Santa Teresa.

330 años de fe inquebrantable

A más de tres siglos de aquel primer milagro, la esencia del encuentro permanece intacta. Con lágrimas, cánticos y ofrendas florales (principalmente orquídeas moradas), los devotos hicieron largas filas para agradecer favores recibidos y, sobre todo, para pedir por la salud de sus seres queridos.

​»Venimos no solo a pedir, sino a agradecer. El Nazareno es el consuelo de este pueblo y la prueba de que, incluso cargando con la cruz más pesada, siempre hay una luz de esperanza», expresó una de las fieles que caminaba descalza cumpliendo su sacrificio anual.

El despliegue religioso de este 1 de abril de 2026 contó con el apoyo de diversas instituciones para garantizar la seguridad de los asistentes durante las 15 horas de actividad continua.

El evento reafirma a Caracas como un epicentro de unidad espiritual, donde la tradición del Nazareno de San Pablo sigue siendo el pilar fundamental de la Semana Santa venezolana.

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