México
Sheinbaum aclara: el FBI miente sobre captura del “Escobar canadiense”
La presidenta mexicana dijo que no hubo ningún operativo de captura, y que el individuo se entregó a las autoridades
México, 26 de enero de 2026. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció este lunes una aclaratoria contundente respecto a la reciente detención del alto mando del narcotráfico internacional, Ryan Wedding, cuya captura ha generado versiones encontradas entre ambos países. Mientras que el jefe del FBI, Christopher Wray, intentó presentar el suceso como el resultado de una operación de inteligencia y persecución táctica por parte de sus agentes, la mandataria mexicana subrayó que la realidad de los hechos dista mucho de esa narrativa heroica.
Sheinbaum fue enfática al señalar que no hubo una incursión ni una captura forzosa en los términos descritos por las autoridades estadounidenses. Wedding, de 44 años y quien se mantuvo prófugo durante más de una década, optó por poner fin a su huida de manera unilateral.

La presidenta destacó que la soberanía nacional y los canales diplomáticos se respetaron en todo momento, desmintiendo así cualquier versión que sugiera una operación unilateral de fuerza por parte de agencias extranjeras en suelo mexicano.
Esta aclaración busca poner freno a la desinformación que suele rodear estos casos de alto impacto, donde las agencias de seguridad de Estados Unidos a menudo buscan capitalizar éxitos mediáticos.
Sheinbaum narra la entrega voluntaria frente al relato del FBI
Los detalles técnicos de la operación confirman que Ryan Wedding se presentó voluntariamente en la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México el pasado domingo. Tras una década oculto, el imputado decidió entregarse de manera pacífica, lo que permitió que su arresto se procesara administrativamente y comunicado oficialmente al día siguiente. Este hecho contradice directamente las declaraciones del jefe del FBI, quien calificó la detención como un golpe estratégico derivado de la presión policial.
La administración mexicana calificó como una «mentira deliberada» el intento de Washington de atribuirse un mérito operativo inexistente. Según fuentes de la presidencia, el gesto de la entrega voluntaria evidencia que el cerco judicial y la coordinación institucional finalmente agotaron las opciones del perseguido, pero bajo ninguna circunstancia se trató de una captura cinematográfica como la descrita por Christopher Wray ante los medios estadounidenses.
Este incidente ha generado un nuevo roce diplomático, pues México exige que la cooperación internacional se base en la verdad y no en la fabricación de éxitos para el consumo político interno en Estados Unidos. La presidenta Sheinbaum recordó que el respeto a la verdad es esencial para mantener la confianza entre las agencias de ambos lados de la frontera, especialmente en temas tan sensibles como la lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico.
El Gobierno de México hizo un llamado a los medios de comunicación a verificar las fuentes oficiales antes de replicar las versiones de las agencias estadounidenses. La presidenta insistió en que la política de seguridad de su país se ejerce «con dignidad y apego a los hechos», rechazando que se utilice a México como escenario para justificar presupuestos o medallas de agencias de inteligencia extranjeras.

