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​Sánchez pide sanciones para Israel por ofensiva contra Líbano

Un movimiento que ha generado malestar en la cúpula israelí, el Gobierno de España ha confirmado la reapertura de su embajada en Teherán

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Caracas, 10 de abril de 2026. La relación diplomática entre España e Israel ha registrado este viernes una escalada sin precedentes. Tras las duras críticas del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hacia las operaciones militares en Líbano y Gaza.

El Ejecutivo de Benjamin Netanyahu ha respondido con sanciones directas y la expulsión de observadores españoles, tensando al límite el vínculo bilateral.

Sánchez urge a la UE a suspender el acuerdo con Israel

Durante su intervención en el European Pulse Forum en Barcelona, Pedro Sánchez calificó de «intolerable» el desprecio del primer ministro israelí por el derecho internacional.

Ante una cifra de víctimas que supera los 1.950 fallecidos en Líbano y más de 72.000 en Gaza, el líder español instó a la Unión Europea a suspender el acuerdo de asociación con Tel Aviv.

«No podemos permitir que el Líbano se convierta en una nueva Gaza. La UE debe actuar con coherencia ante las violaciones flagrantes del derecho internacional humanitario», afirmó Sánchez.

Respuesta de Israel: Sanciones y expulsiones

La reacción de Tel Aviv no se hizo esperar. El Ministerio de Exteriores israelí prohibió la entrada de representantes españoles al Centro de Coordinación Civil-Militar en Gaza. Por su parte, Benjamin Netanyahu anunció mediante un video la expulsión del miembro observador español, acusando a Sánchez de liderar una «guerra diplomática» contra su país.

​Declaración de Netanyahu: «No permitiré que ningún país libre una guerra diplomática contra nosotros sin pagar un precio inmediato por ello».

El gobierno israelí calificó la postura española de tener un «evidente sesgo antiisraelí».

​La ministra de Defensa, Margarita Robles, denunció el arresto «con violencia» de un casco azul español por parte de militares israelíes, calificándolo como un «acto gravísimo». Robles exigió el respeto a la integridad de los 10.000 efectivos de la ONU desplegados en la zona.

Por otro lado, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, tildó las acusaciones israelíes de «absurdas y calumniosas», señalando que Tel Aviv intenta boicotear las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán previstas en Islamabad.

​En un movimiento que ha generado malestar en la cúpula israelí, el Gobierno de España ha confirmado la reapertura de su embajada en Teherán y el regreso de su embajador a la capital iraní, reforzando su presencia diplomática en la región en pleno auge del conflicto.

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