Arte y cultura
Pieza artística «Enemigos Extranjeros» se estrenará este 27 junio
La obra busca crear una experiencia única para los espectadores, con el objetivo de humanizar y repensar sobre el dolor y búsqueda de justicia, así como mostrar la calidad del teatro venezolano
Caracas, 20 de junio de 2025. El próximo 27 de junio, se estrenará en el Teatro Nacional Román Chalbaud, ubicado en Caracas, el espectáculo «Enemigos Extranjeros», una propuesta artística que fusionará teatro, circo, danza, música y cine, obra dirigida por Jericó Montilla, con entrada libre.
La pieza artística es el resultado de la colaboración entre la Compañía Nacional de Teatro de Venezuela, Teatro Ceres y el Circo Nacional de Venezuela.
A su vez, podrá disfrutarse los días 28 y 29 de junio en el Teatro Nacional, a las 4:00 p.m.
Luego se trasladará al Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe Rómulo Gallegos (Celarg), donde se presentará los días 3, 4 y 6 de julio.
Con funciones jueves y viernes a las 5:00 p.m. y el domingo a las 4:00pm.
«Enemigos Extranjeros» es una producción que incluye la participación de más de 130 personas, incluyendo actores, equipo creativo y equipo técnico.
Pieza artística que denuncia, reflexiona y conmueve
Busca reflejar los conflictos, desplazamientos y contradicciones del presente desde una perspectiva estética y crítica.
Su trama aborda temas sociales de actualidad y ofrece una reflexión sobre la humanidad con profunda sensibilidad.
En ese sentido, el montaje busca crear una experiencia única para los espectadores, con el objetivo de repensar sobre el dolor y búsqueda de justicia, así como mostrar la calidad del teatro venezolano.
La pieza artística, llega en un momento en que los ciudadanos de Venezuela claman por su dignidad y respeto fuera de sus fronteras.
Por ende el escenario se convierte en un espejo colectivo que denuncia, reflexiona y conmueve.
La directora, Jericó Montilla, una de las figuras más destacadas del teatro contemporáneo venezolano, dirige con una sensibilidad aguda hacia los temas sociales y apuesta constantemente por el cruce entre disciplinas escénicas.
La dirección articula un lenguaje escénico poderoso que no solo interpela al espectador desde lo visual y lo simbólico, sino que también lo convoca a pensar en las realidades concretas de quienes viven en los márgenes. Con esta obra, reafirma su compromiso con un teatro que transforma, denuncia y humaniza







