EEUU
¡Persecución! Trump designa como «terrorista» al movimiento Antifa de EEUU
Atribuyéndole un patrón sistemático de violencia política diseñado para socavar el estado de derecho y reprimir la actividad política legal en Estados Unidos.
Caracas, 23 de septiembre de 2025. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado una orden ejecutiva que designa al movimiento Antifa como una «organización terrorista doméstica».
La decisión, anunciada este lunes, vincula directamente al movimiento con lo que la administración califica como «violencia política vigente» en el país.
Justificación de la Orden Ejecutiva
La orden ejecutiva argumenta que Antifa ha demostrado un patrón de violencia sistemática para socavar el estado de derecho y reprimir la actividad política legal.
El documento menciona explícitamente los «ataques violentos» contra agentes del orden, incluyendo a los del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), como parte de una estrategia de coerción e intimidación para alcanzar sus objetivos políticos.
La administración sostiene que este tipo de acciones justifica la designación.
Persecución e Investigación
La orden instruye a todos los departamentos y agencias federales a utilizar sus facultades para investigar, desmantelar y perseguir cualquier operación ilegal asociada a Antifa.
Esto incluye el rastreo del apoyo material a sus acciones. La orden ejecutiva también facilita que las autoridades investiguen y procesen a individuos que actúen bajo el nombre de Antifa y a cualquier organización que se sospeche que financia sus actividades.
Antifa es un movimiento descentralizado sin una estructura de liderazgo formal.
Esta particularidad ya había sido señalada en 2020 por el entonces director del FBI, Christopher Wray, quien lo describió más como una ideología que como una organización.
No obstante, la administración de Trump ha oficializado su posición, argumentando que la falta de una estructura formal no minimiza el riesgo que representa.
Contexto de la Decisión
La orden ejecutiva de Trump llega en un momento de alta tensión política, tras el asesinato del activista ultraconservador Charlie Kirk el 10 de septiembre en Utah.
El presidente ha culpado abiertamente a la «izquierda extrema» por la violencia en el país y este fin de semana asistió al velorio de Kirk, un evento multitudinario que reunió a más de 90,000 personas.
El mandatario ha utilizado este suceso para justificar la necesidad de acciones más firmes contra lo que considera grupos extremistas.

