Ciencia
Nace el bebé «más viejo del mundo» tras congelar embrión más de 30 años
Linda Archerd había decidido congelar algunos embriones en 1962 por si más adelante ampliaba la familia; luego de su divorcio decidió darlos en adopción a un programa cristiano
Caracas, 01 de agosto de 2025. Un bebé varón nació en London-Ohio de un embrión que llevaba más de 30 años congelado, bautizado por la prensa entonces como «el bebé más viejo del mundo».
En este sentido, se cree que este es el embrión que más tiempo ha permanecido congelado, antes de dar «a luz» un nuevo nacimiento; pues el récord anterior se había registrado por unos gemelos que nacieron en el año 2022, a partir de embriones que se congelaron en 1992.

Actualmente, Lindsey y Tim Pierce, de 35 y 34 años de edad respectivamente, le dieron la bienvenida a su hijo Thaddeus Daniel Pierce, el pasado sábado.
En este sentido, la madre de Thaddeus refirió a la revista MIT Technology Review que su familia pensaba que «fue algo como sacado de una película de ciencia ficción».
Para los Pierce, esto es un milagro concedido; la joven pareja habían intentado tener un hijo durante siete años consecutivos, antes de elegir el camino de la adopción del embrión, que Linda Archerd, de 62 años, concibió con su entonces esposo, mediante fecundación in vitro.


Historia del embrión de Linda Archerd
Linda, había decidido congelar los embriones por sí en un futuro decidía ampliar su familia; pero luego de su divorcio, considero darlos en adopción.
Consecuentemente, la joven pareja consiguió el embrión a través de un programa cristiano de adopción de embriones llamado «Snowflake Open Hearts».
Este programa busca parejas abiertas a recibir embriones, independientemente de su historial médico, edad, calidad asignada.
Previamente, Linda Archerd había seleccionado este programa porque prefería una pareja cristiana casada que viviera en Estados Unidos, ya que no quería salir del país, a lo que resultó su búsqueda dar con los Pierce.
También, Archerd le dijo a MIT Technology Review que aún no ha conocido al bebé en persona, pero que ya le ve un parecido con su hija.
Aunque no era su cometido, los Pierce batieron un récord, cuando lo que realmente ellos anhelaban era un hogar y un bebé en brazos que pudieran cuidar y mimar.

