¡Síguenos!

Brasil

Lula describe a Marco Rubio como un enemigo de América Latina

El mandatario brasileño dijo que al secretario de Estado de EEUU no le gusta América Latina, lo que explica su política hacia la región

Publicado

en

lula

Brasil, 04 de junio 2026. El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió este miércoles contra el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, señalándolo como una figura antilatinoamericana que aplica una política sistemática de agresiones y hostigamiento contra los gobiernos soberanos de la región.

Durante su intervención, el mandatario brasileño calificó al alto funcionario estadounidense como un «enemigo mortal» de varios países latinoamericanos, advirtiendo que su gestión responde a una visión de dominación que busca someter a las naciones que no se alinean con los dictados de Washington.

Lula enfatizó que Rubio mantiene una postura de abierta hostilidad hacia el continente, la cual ha caracterizado por perseguir a todo gobierno que no muestra sumisión ante los intereses de Estados Unidos. «A este Marco Rubio no le gusta América Latina, y mucho menos Brasil; es un latinoamericano frustrado», declaró el jefe de Estado, asegurando que trasladará su firme queja directamente al presidente estadounidense, Donald Trump.

El mandatario brasileño cuestionó la actitud del secretario de Estado, quien recientemente se mostró complacido por el aumento de la influencia de Washington en el hemisferio mediante métodos de presión.

Rechazo a las falsedades y medidas coercitivas

La tensión diplomática se ha intensificado tras los recientes anuncios de Washington, que incluyen la posible aplicación de aranceles del 25% a productos brasileños y la catalogación de organizaciones locales como «terroristas».

Lula calificó estas medidas como injustas, argumentando que están basadas en «falsedades» y denunciando que forman parte de una estrategia para desestabilizar la economía brasileña. Asimismo, el presidente recordó la memoria histórica de la región al señalar que estas prácticas de intervención no son nuevas, evocando la responsabilidad de los embajadores estadounidenses en la articulación del golpe de Estado de 1964 en Brasil.

«Es importante que sepan que conocemos la historia», sentenció el mandatario, reafirmando que su Gobierno agotará todas las vías diplomáticas para resolver estas diferencias con soberanía. A pesar de la escalada en el tono, el presidente reiteró su voluntad de mantener una relación institucional sólida con Estados Unidos, apelando a los 201 años de lazos bilaterales.

Sin embargo, denunció que la agresividad de Rubio y de otros sectores de Washington parece responder a intereses electorales internos y a la influencia de actores locales que actúan en detrimento de la estabilidad nacional, en una clara alusión a las recientes aproximaciones de la oposición brasileña con la administración Trump.

¡Escuche Radio Miraflores!