Ciencia
Estudio revela dos etapas críticas del envejecimiento humano
Comprender estos puntos de inflexión biológica permitiría mitigar los efectos de la edad y tratar mejor las dolencias asociadas a estas edades críticas
Estados Unidos, 11 de noviembre de 2025. Una investigación pionera publicada en la prestigiosa revista Nature Aging ha revelado que el envejecimiento humano no es un proceso gradual y constante, sino que experimenta dos aceleraciones bruscas y significativas alrededor de los 44 y los 60 años de edad.
El estudio, dirigido por el genetista Michael Snyder de la Universidad de Stanford, desafía la comprensión convencional del envejecimiento.
“No solo cambiamos gradualmente con el tiempo; se producen cambios realmente drásticos en etapas específicas de la vida”, explicó Snyder.
Metodología y hallazgos
Para llegar a estas conclusiones, el equipo realizó un seguimiento longitudinal a 108 adultos, analizando sus muestras biológicas periódicamente durante varios años.
El análisis molecular reveló que aproximadamente el 81% de las moléculas estudiadas experimentaban cambios notables durante una o ambas etapas identificadas.
“Observamos un cambio distintivo en la abundancia de muchos tipos diferentes de moléculas en el cuerpo humano en dos fases distintas, que alcanzan su punto máximo a mediados de los 40 y nuevamente a principios de los 60”, detalló Xiaotao Shen, metabolómico y primer autor del estudio.
Perfil molecular de cada etapa crítica
- Pico de mediados de los 40 años: Los cambios moleculares se asociaron predominantemente con el metabolismo de lípidos, cafeína y alcohol, así como con marcadores vinculados a enfermedades cardiovasculares y disfunciones en la piel y los músculos.
- Pico de principios de los 60 años: Esta fase mostró alteraciones en el metabolismo de carbohidratos y cafeína, junto con cambios en la regulación inmunológica, la función renal y un refuerzo en los marcadores de afecciones cardiovasculares, de la piel y los músculos.
Implicaciones y perspectivas futuras
Este hallazgo explica por qué el riesgo de padecer enfermedades como el Alzheimer y las cardiovasculares no aumenta de forma lineal, sino que se dispara después de ciertas edades.
Un dato crucial del estudio es que, si bien el primer pico coincide con la menopausia en las mujeres, los hombres experimentan cambios moleculares igualmente significativos a la misma edad.
“Esto sugiere que existen otros factores subyacentes, más importantes, influyendo en estos cambios de manera universal”, aclaró Shen.
La investigación abre un camino prometedor para el desarrollo de intervenciones personalizadas.
Comprender estos puntos de inflexión biológica permitiría mitigar los efectos del envejecimiento y tratar mejor las dolencias asociadas a estas edades críticas, marcando un hito en la medicina preventiva del futuro.


