Colombia
Ella es Sandra Heredia, la jueza que condenó a Álvaro Uribe
En un país donde desafiar a las mafias del poder conservador es una sentencia de muerte, la jueza dio un paso valiente y digno
Colombia, 29 de julio de 2025 – Colombia es un país donde se necesita ser muy valiente para desafiar a los poderes oligárquicos que siempre lo han gobernado, mucho más si el desafío viene de la voluntad inquebrantable de una mujer como la jueza Sandra Heredia, responsable de acusar sin temblor en el pulso a uno de los políticos más sombríos que ha pasado por la historia del país neogranadino, Álvaro Uribe Vélez.
Sandra Heredia es oriunda de Tolima, del municipio Alpujarra, una población de unos 4 mil habitantes. Está vinculada a la rama judicial desde 1994, donde ha ocupado diversos cargos. Se graduó como abogada en 2006 y es jueza de la República desde 2009.
Durante su carrera se dedicó a fallar en casos de robos, lesiones personales y delitos sexuales y desde 2018 es jueza del circuito de Bogotá, una instancia menor de la justicia ordinaria. Sin embargo, en 2025 le correspondió abordar un caso histórico en la vida política de su país.

Heredia se convirtió en la primera jueza en llevar a la cárcel a un expresidente colombiano, en medio de un proceso en el que no faltaron las amenazas, el chantaje y las discriminaciones por asuntos de género.
«La toga no tiene género, pero sí tiene carácter», declaró la jueza, al tiempo que añadió: «Cuando una mujer administra justicia, lo hace con el mismo rigor, o incluso más, que cualquier otro funcionario judicial».
Heredia impulsó una “carrera contra reloj” para condenar a Uribe
En medio del largo juicio que se le seguía al expresidente Álvaro Uribe, se presentaron múltiples obstáculos en la vía, lo que abría el camino a que el caso prescribiera y el político se saliera con la suya y quedara en libertad.
La jueza Sandra Heredia recordó este lunes que los 475 días del juicio supusieron un «una maratónica lucha contra el reloj» y que el plazo máximo para que la justicia colombiana fallara en el caso vencía el 8 de octubre de 2025.
«La justicia ha llegado. Ha llegado como debe ser: serena, reflexiva, sin manipulaciones, sin arrebatos, pero también sin dilaciones», agregó.
Para llegar a un fallo antes de la prescripción, la jueza agendó audiencias del caso durante los últimos meses todos los lunes, los martes, los jueves y los viernes desde las 8:30 de la mañana hasta las 5 de la tarde. Gracias a esa decisión, logró escuchar en un tiempo récord a los más de 90 testigos.

«La justicia no se arrodilla ante el poder. La justicia no ve nombres, ni cargos, ni estaturas», dijo la jueza Sandra Heredia antes de leer el fallo que condenaría a Uribe.
El fallo establece que Uribe ordenó a terceros manipular a testigos encarcelados para que declararan a su favor tras la acusación en el Congreso de tener nexos con grupos paramilitares por el senador Iván Cepeda en 2012.
Protección a la jueza
Además de sus vínculos con el paramilitarismo y el narcotráfico, Álvaro Uribe Vélez es señalado de la misteriosa desaparición de algunos testigos que lo comprometen en múltiples delitos. Esos nexos del político, encienden las alarmas sobre la seguridad personal de la jueza Heredia y de su círculo familiar cercano.
«Este juicio, vale decirlo sin rodeos, no es un juicio contra la historia política de Colombia. No es una revancha. No es un acto de oposición ni de política. Es un acto de justicia y solo de justicia«, expresó Heredia.
Por su valentía y sed de justicia, la Corporación de Jueces y Magistrados de Colombia pidió protección personal para la jueza Heredia y respeto a su decisión.
En su cuenta de X, el presidente Gustavo Petro señaló este lunes: «Es deber del gobierno garantizar la protección de la juez y su familia, cualquiera que haya sido el sentido de su fallo. En un gobierno democrático, los jueces no se presionan, se protegen en su libertad».
La decisión de la jueza podrá ser apelada por la defensa de Uribe, aunque la contundencia de las pruebas en su contra, establece prácticamente la irreversibilidad de la condena.

