Opinión
Comuna, la hora estratégica
Lea el artículo del TF Christian Medina Macero
¡Soldado Tuyo, Pueblo Mío!
I
Desde el surgimiento de la Revolución Bolivariana, bajo el liderazgo del comandante Hugo Chávez, se ha abierto el camino hacia un nuevo paradigma: el Estado Comunal. Esta no es una mera propuesta teórica, sino una necesidad histórica, una respuesta concreta a las carencias del sistema estatal burgués aún existente y un paso firme hacia el socialismo del siglo XXI. El Estado Comunal no solo busca reorganizar la política, sino que propone una transformación radical de las relaciones de poder, un cambio estructural que se base en la democracia directa, en el protagonismo popular y en la gestión comunal.
La clave del Estado Comunal es la demolición total de la estructura del viejo estado liberal burgues y la construcción de un poder popular genuino, donde la organización colectiva de los pueblos sea el motor de la transformación social. Las comunas no son solo una unidad administrativa, son el corazón de una nueva forma de gobierno, donde cada ciudadano, cada comunidad, tiene la responsabilidad de decidir sobre su futuro, sobre su economía y sobre su bienestar. En lugar de ser espectadores de un sistema que se les impone desde arriba, los pueblos deben ser los protagonistas de su propio destino.
Pero este proceso no es fácil ni rápido. La experiencia bolivariana ha demostrado que no es suficiente con ser gobierno, porque el poder real de transformación está en la consciencia, la organización y la movilización del pueblo para desafiar las estructuras de poder del viejo estado liberal burgués que siempre procurarán perpetuar la desigualdad. Es allí donde el modelo comunal se presenta como la única alternativa viable: un sistema dónde el pueblo es gobierno PUEBLO GOBERNADOR, el PODER POPULAR ejerce de manera directa la gestión publica y la administracion de los recursos, estableciéndose cómo el nivel de gobierno superior en el territorio y en donde la solidaridad, la cooperación y la justicia social prevalecen sobre la competencia individualista y el lucro capitalista.
El Estado Liberal Burgués fue diseñado para frenar las revoluciones populares y el estado democratico social de derecho y de justicia constitucional no ha sido suficiente para desmontar la estructura del viejo estado, garantizar la inclusión, la igualdad y la justicia social, y finalmente una distribución justa de la riqueza y una verdadera equidad entre los ciudadanos; conviertiendose en esta HORA ESTRATÉGICA en el estado de transición hacia el Estado Comunal.
II
El intento de desarrollar el Estado Democrático Social de Derecho y de Justicia sobre las estructuras de poder del viejo estado liberal burgués fue un error, porque este tipo de estructura produce sectarismo, burocracia y corrupción. Y a pesar de la gran voluntad y los inmensos esfuerzos para consolidar las transferencias definitivas de las competencias de gobierno a los consejos comunales y a las comunas y a su vez para crear una sociedad más justa y democrática, la estructura de poder del viejo estado liberal burgues ralentiza el proceso de transición, lo sobre carga de burocracia, lo debilita y evita su consolidación.
La creación de las comunas es la respuesta a la realidad inobjetable del metabolismo capitalista destructivo de la estructura liberal burgués; no solo porque redistribuye el poder, sino que también fomenta la autonomía de las comunidades para resolver sus propios problemas, desde la producción de alimentos hasta la educación, la salud y la seguridad. AUTOGOBIERNO.
A lo largo de nuestra historia, hemos sido testigos de un constante intento de los sectores dominantes como la oligarquía, la burguesía criolla, etc., por frenar cualquier avance hacia una mayor justicia social. Estos sectores históricamente se infiltran en las instituciones del viejo Estado, manteniendo viejas estructuras coloniales que favorecen a las élites y que dificultan la transición al Estado Comunal. Pero el pueblo REVOLUCIONARIO ha demostrado, una vez más, su capacidad para resistir y para transformar. El desafío ahora es consolidar el poder popular a través de las comunas, y para ello es fundamental garantizar la formación política e ideológica de cada comunero, porque solo así podremos vencer las trampas del capitalismo y avanzar hacia el SOCIALISMO BOLIVARIANO.
No hay duda de que el Estado Comunal es la única vía para lograr un desarrollo integral, basado en la inclusión, la igualdad y la justicia social, la cultura, la educación y la equidad. Para avanzar en esta dirección, necesitamos romper con las estructuras de poder heredadas, aquellas que defienden los intereses de los grandes capitales y pretenden mantener a los pueblos atrapados en un ciclo de dependencia y pobreza.
El SOCIALISMO no es un sueño lejano o una utopía inalcanzable. Es una realidad posible, construida desde las bases, desde la comunidad, desde el pueblo. El reto es claro: transformar nuestro modelo de Estado y hacer de las comunas la base sólida de una sociedad más justa, equitativa y, sobre todo, Independiente y Soberana. Un socialismo que dependa de la fuerza colectiva del pueblo organizado.
El camino hacia el SOCIALISMO BOLIVARIANO pasa por la construcción del Estado Comunal. Solo entonces alcanzaremos la verdadera independencia, no solo de las potencias extranjeras, sino también de las estructuras internas heredadas que obedecen al viejo estado liberal burgués y a su vez al viejo modo de administración del poder. ¡Venceremos!
¡HACIA EL ESTADO COMUNAL, HACIA EL SOCIALISMO, HACIA LA VICTORIA SIEMPRE!
¡Comuna o nada!
DeVueltaChavez
Nos vemos en la Próxima Edición.

