Salud
Vegetales que protegen de los efectos dañinos del azúcar
Estos hallazgos abren la posibilidad de desarrollar estrategias de nutrición personalizada y nuevos tratamientos para enfermedades metabólicas como el hígado graso, la diabetes, la obesidad y ciertos tipos de cáncer
Caracas, 13 de octubre de 2025. Según un estudio de la Universidad de California en Irvine (UCI), reveló como la fibra dietética puede proteger al organismo del daño casado por el azúcar, con un papel clave en el intestino.
En ese sentido, la investigación reveló que la inulina -una fibra natural presente en vegetales como la cebolla, el ajo, el esparrago y la alcachofa– puede modificar las bacterias intestinales para impedir que la fructosa llegue al hígado.
Según el doctor Cholsoon Jang, director del estudio y miembro del Laboratorio de Metabolismo de Nutrientes y Enfermedades de la UCI, «consumir un tipo de fibra dietética llamada inulina cambia las bacterias del intestino para promover el consumo de fructosa dañina».
A su vez, los investigadores observaron que, al ingerir fructosa, las bacterias del intestino delgado pueden metabolizarla antes de que provoque acumulación de grasa.
Aunque, cuando el consumo de fibra es insuficiente, el exceso de fructosa se derrama hacia el hígado, generando estrés hepático y resistencia a la insulina.
Al suministrar inulina, los científicos descubrieron que los microbios intestinales queman la fructosa en una etapa temprana, lo que evita el daño metabólico y, en algunos casos, revierte los signos de enfermedad del hígado graso al reducir la grasa y aumentar los antioxidantes naturales.
Por otra parte, el estudio se centró en personas no obesas y demostró que incluso quienes parecen saludables pueden sufrir efectos negativos por el exceso de azúcar si su microbiota intestinal no está preparada para procesarlo.
Por su parte, el doctor Jang explicó que los hallazgos ofrecen «una visión sobre cómo la fibra protege nuestra salud de nutrientes dañinos como la fructosa».
También adelantó que futuras investigaciones evaluarán si otras fibras comunes pueden tener efectos similares.
Además, añadió que estos hallazgos abren la posibilidad de desarrollar estrategias de nutrición personalizada y nuevos tratamientos para enfermedades metabólicas como el hígado graso, la diabetes, la obesidad y ciertos tipos de cáncer.

