EEUU
Vance admite que EEUU es el más consumidor de drogas del mundo
El vicepresidente estadounidense reconoció que hay una “crisis de salud mental” en la sociedad de su país
EEUU, 29 de agosto de 2025 – Tal como se ha denunciado en reiteradas oportunidades, Estados Unidos es el país con el mayor consumo de sustancias prohibidas, algo que se refleja en la crisis de valores y de inseguridad que vive su sociedad. Tan grave es la situación, que el propio vicepresidente del país JD Vance, salió al paso a esta situación y reconoció su gravedad.
Tras el reciente atentado en un instituto católico de Mineápolis (Minnesota), cometido por una persona desequilibrada, Vance admitió que su país vive una grave “crisis de salud mental”, que se refleja en situaciones como la ocurrida.
«Creo que realmente tenemos una crisis de salud mental en EEUU. Tomamos muchos más medicamentos psiquiátricos que cualquier otra nación del mundo», dijo el alto funcionario estadounidense, admitió.
«Es hora de que empecemos a hacernos algunas preguntas muy difíciles sobre las causas profundas de esta violencia», agregó Vance en un discurso en el que lamentó los sucesos de Mineápolis, que tristemente se reproducen con mucha frecuencia en Estados Unidos.
Aconsejó a los ciudadanos a estar pendientes de lo que ocurre en instituciones educativas y revisar con detalle experiencias previas para aprender de ellas.
EEUU y la crisis de humanidad
Este miércoles Robert Westman, que en 2020 cambió su nombre a Robin para identificarse como una mujer, abrió fuego a través de las vidrieras de la Iglesia Católica de la Anunciación durante una misa con un público numeroso. Allí murieron dos niños y otras 17 personas resultaron heridas. Westman disparó contra sí mismo y acabó con su vida.
Tras la tragedia, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, también admitió que el país se enfrenta a «problemas de salud mental». En lugar de revisar las causas de fondo, en una sociedad que vive la mayor parte del tiempo narcotizada, Leavitt anunció que el gobierno investigará la posible relación entre la terapia de género y el aumento de la violencia entre los menores.
La congresista republicana Marjorie Taylor Greene denunció en sus redes sociales que «la disforia de género es una enfermedad mental» y los niños están siendo usados por la multimillonaria industria farmacéutica.
«Si están dispuestos a destruirse a sí mismos y [a destruir] cómo Dios los creó, entonces están dispuestos a destruir a otros, y eso lo vimos hoy», criticó.

