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Ministro Ñáñez anuncia reimpulso estratégico al sector forestal venezolano
Relanzan la Empresa Nacional Forestal con miras a fortalecer la economía circular del aprovechamiento de la madera
Caracas, 27 de mayo de 2026. El ministro de Ecosocialismo, Freddy Ñáñez, lideró un encuentro crucial con 493 actores clave del sector forestal venezolano. Esta jornada de diálogo directo permitió recoger propuestas y expectativas para potenciar la actividad forestal como un motor estratégico de la economía nacional. El titular del despacho destacó la participación masiva de industrias, carpinterías, aserraderos y viveros, quienes integran la cadena productiva vinculada a los bosques del país.
Esta reunión forma parte de la hoja de ruta establecida para el relanzamiento del motor forestal, bajo los lineamientos de la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez. El ministro Ñáñez subrayó que la gestión gubernamental prioriza la sostenibilidad ambiental, la seguridad jurídica y el estricto cumplimiento de las normas. Estos elementos garantizan que la producción nacional crezca con criterios de trazabilidad, fortaleciendo simultáneamente las oportunidades de exportación bajo estándares internacionales.

El funcionario enfatizó que los ecosistemas forestales representan una condición necesaria para el desarrollo integral del país. Según el titular, la construcción de una economía robusta y duradera depende directamente del equilibrio ambiental. Esta visión integra la protección de los recursos naturales con la capacidad de respuesta ante los desafíos económicos actuales, consolidando al sector como un pilar fundamental para el bienestar nacional.
Nueva etapa para la Empresa Nacional Forestal
En el marco de este despliegue, el ingeniero forestal y miembro de la junta directiva de la Empresa Nacional Forestal (Enafor), Alex Cegarra, presentó las líneas estratégicas para la transformación institucional. Durante el evento realizado en Caracas, Cegarra definió la nueva etapa que transita el sector, marcada por un aprovechamiento sostenible de los recursos, la articulación estrecha con las comunidades locales y un marcado potencial para los mercados internacionales.
Cegarra desmintió con firmeza la asociación de la industria maderera con procesos de deforestación. El directivo argumentó que el manejo técnico del bosque funciona, en esencia, como una herramienta eficaz de preservación y cuidado del patrimonio natural. Bajo esta premisa, la actividad forestal bien planificada asegura la salud y la productividad de los ecosistemas, contradiciendo visiones simplistas sobre el impacto de la industria en el medio ambiente.

Para ilustrar su planteamiento, el directivo citó la recuperación natural documentada en la Reserva Forestal de Imataca, en el estado Bolívar. El experto aseguró que el aprovechamiento planificado garantiza la permanencia de la masa boscosa a largo plazo. De esta manera, la técnica forestal se convierte en la principal garantía de conservación para las futuras generaciones, alejando cualquier etiqueta de depredación sobre el ejercicio profesional de la silvicultura.
Visión exportadora y desarrollo económico
El relanzamiento del motor forestal aprovecha un entorno legislativo y económico favorable, donde sectores como los hidrocarburos y la minería demandan insumos madereros para su operatividad. Según las estimaciones de Enafor, el sector posee las condiciones necesarias para incrementar significativamente su aporte al Producto Interno Bruto. La institución proyecta un futuro prometedor al posicionar a la madera nacional como un activo altamente productivo y competitivo.
Venezuela identifica una ventana de oportunidad clave en el mercado internacional, ante la reducción de la oferta por parte de otros países de la región. El Estado venezolano busca fomentar la exportación de productos con valor agregado, superando el modelo primario mediante la certificación de procesos. Este enfoque asegura la trazabilidad y la transparencia, elementos indispensables para cumplir con las exigencias de los mercados globales más estrictos.
El compromiso gubernamental integra la modernización del sector con el cumplimiento de las normativas ambientales. Esta estrategia busca que la industria forestal destaque por su calidad técnica y su responsabilidad ética en el manejo de los bosques. Al elevar los estándares productivos, el país se prepara para captar nuevas inversiones y consolidar una estructura exportadora que beneficie tanto a la economía nacional como a la preservación de su riqueza forestal.

