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Miles de peregrinos rinden tributo al Santo Cristo de La Grita
Los peregrinos recorren largas distancias a pie y en diferentes medios de transporte para rendir tributo al «Cristo del Rostro Sereno»
Táchira, 06 de agosto de 2026. Como cada 6 de agosto, el Santo Cristo de La Grita reúne este jueves a miles de devotos y fieles en su tradicional fiesta patronal, en una manifestación de fe que este año conmemora los 416 años de su milagrosa aparición en 1610.
En esta oportunidad, la sagrada imagen luce un perizoma confeccionado en alusión a los 450 años de la fundación de la ciudad de La Grita, enmarcado majestuosamente por arreglos de las flores más hermosas cosechadas en los campos locales.
Desde tempranas horas, los peregrinos recorren largas distancias a pie y en diferentes medios de transporte para rendir tributo al «Cristo del Rostro Sereno». «Hoy, como es tradición, los caminos se llenan de propios y visitantes que llegan hasta sus pies. Vienen con el corazón en la mano a pagar promesas, agradecer favores concedidos y pedir con infinito fervor por sus milagros y sanaciones», destacaron.
Origen del Santo Cristo de La Grita
La historia de la imagen se remonta al año 1610, cuando se produjo un gran terremoto que destruyó la población de La Grita y los frailes franciscanos se vieron en la necesidad de mudarse a una aldea de nombre Tadea.
Formaba parte de la congregación un escultor llamado Fray Francisco, quien impresionado por el impacto del movimiento telúrico ofreció la elaboración de una imagen de Cristo Crucificado como protector de la nueva ciudad. Para su obra utilizó un tronco de cedro donde comenzó a esculpir una imagen de figura humana. A pesar de sus esfuerzos y conocimientos artísticos, no lograba dar el aspecto del Cristo que quería.
Una tarde en medio del cansancio, el religioso hizo un alto en su tarea para buscar ayuda en la oración y poder terminar la obra. En la noche, escuchó en su taller golpes de herramientas y que sus plegarias fueron escuchadas.
A la mañana siguiente, contó a sus compañeros lo que había visto y todos se dirigieron al taller a verificar…hallaron la imagen terminada.
Fray Francisco lloró. Allí estaba el Cristo que había imaginado…el Santo Cristo de la Grita.

