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Latinoamérica y el Caribe sin injerencia de terceros
Irfaan Alí habló del Acuerdo de Ginebra y no se tocó por ningún lado al Laudo Arbitral de París, además nunca apareció Estados Unidos en la jornada
Caracas, 14 de diciembre de 2023.- Lo ocurrido en los últimos días en la región caribeña es una verdadera demostración que los países latinoamericanos y caribeños están capacitados para resolver conflictos de alto nivel, sin necesidad de injerencia de terceros, en este caso los Estados Unidos de América, quienes han avivado un conflicto regional solo por la codicia y ambición de obtener recursos naturales.
La CELAC, CARICOM y Brasil, fueron fundamentales para concretar una reunión «cara a cara» entre los presidentes de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros e Irfaan Alí, presidente de la República Cooperativa de Guyana.
Una vez que las acciones de Guyana sobre el territorio de la Guayana Esequiba, que es territorio venezolano, llegaron a límites inaceptables, como amenazar la paz de la región cuando el presidente guyanés dijo que permitiría una base militar estadounidense en la región del conflicto, se activaron las alarmas y los mecanismos regionales actuaron.

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, CELAC, entendió que había una seria amenaza sobre la seguridad de la región pues observó la determinación del presidente venezolano a ejercer acciones ante la lamentable actitud de su par de Guyana. El presidente pro-tempore de la CELAC, Ralph Gonsalves realizó una gestión estratégica al comunicarse con la Comunidad del Caribe, CARICOM, junto a su par Roosvelt Skerrith y gestionar una reunión cara a cara entre ambos mandatarios de Venezuela y Guyana.
Estados Unidos quedó como «La Guayabera»
De hecho, luego de la reunión principal entre Alí y Maduro, ambos Estados acordaron que el primer ministro Ralph Gonsalves, presidente pro tempore de la Celac y el primer ministro Roosevelt Skerrit, presidente en ejercicio de Caricom, fuesen los responsables de llevar de la mano las negociaciones.
Eso significa un reconocimiento real y sincero a ambos mecanismos regionales que actuaron sin necesidad de hacer consultas a Estados Unidos, país que tiene las manos metidas en este tema debido al abierto financiamiento hacia el gobierno de Georgetown, por su ambición de la explotación. De hecho, el presidente de Guyana llegó a San Vicente y Las Granadinas en un avión de bandera norteamericana, cosa que no es un detalle menor.

A esto se suma el papel de liderazgo que cumplió Luis Inacio Lula Da Silva, presidente brasileño quien asumió también un papel protagónico conversando con ambas partes para entender en su justo contexto la situación.
Nicolás Maduro Moros e Irfaan Alí tienen el compromiso del diálogo, sin poner en riesgo la paz de la región, según expresa la declaración final de la cumbre entre ambos mandatarios.
Y en todo este artículo y ni siquiera en la jornada, hubo un actor o personaje de EEUU, país que lejos de contribuir con la paz y libertad del continente y el mundo y que tanto pregonan por el mundo sobre la libertad de América, aunque en el fondo sea el mal utilizado «América para los Americanos»… La famosa y moribunda doctrina Monroe.

