Nacionales
La Tortuga: El nuevo tesoro turístico sostenible del Caribe
Con esta iniciativa, Venezuela reafirma su potencial como potencia turística, ofreciendo al mundo un santuario de paz, lujo y biodiversidad en el corazón del mar Caribe.
Caracas, 01 de enero de 2026. Venezuela se prepara para consolidar uno de sus destinos más virgenes y espectaculares como el epicentro del turismo de lujo sostenible del Caribe.
El jefe de la Zona Económica Especial (ZEE) Isla La Tortuga, Alí Padrón, anunció avances significativos en el desarrollo de este proyecto que promete posicionar a la geografía nacional como un referente mundial de exclusividad y respeto ambiental.
Un destino de clase mundial
La Isla La Tortuga, considerada uno de los tesoros más valiosos del país, está siendo transformada bajo un modelo de turismo de alto nivel.
El plan estratégico no solo busca atraer visitantes, sino dinamizar las exportaciones de servicios turísticos mediante una experiencia única en el Caribe.
Para garantizar la conectividad global, Padrón informó que se avanza en la construcción de una pista de aterrizaje de 3.200 metros.
Infraestructura que permitirá la llegada de vuelos nacionales e internacionales de gran envergadura, abriendo las puertas de este paraíso al mercado mundial.
Belleza natural con conciencia ecológica
El eje central del proyecto es la preservación del ecosistema. A diferencia de los modelos tradicionales, La Tortuga apuesta por:
Turismo de experiencia: Basado en el contacto directo con la naturaleza y la práctica de deportes acuáticos.
Mínimo impacto ambiental: Diseños arquitectónicos y de servicios dedicados exclusivamente a la protección del medio ambiente.
Desarrollo armónico: Un crecimiento de la Zona Económica Especial que garantiza el bienestar de los ecosistemas locales.
«Todo está pensado para que sea un proyecto único», destacó Padrón, subrayando que la isla ofrece una experiencia completa donde la contemplación de paisajes inigualables se combina con una gestión responsable.
Con esta iniciativa, Venezuela reafirma su potencial como potencia turística, ofreciendo al mundo un santuario de paz, lujo y biodiversidad en el corazón del mar Caribe.

