Irán
Irán niega que mantenga negociaciones con EEUU
La cancillería iraní no prevé ni enviar ni recibir delegaciones oficiales de Washington debido a la amenaza actual
Irán, 03 de agosto 2026. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán desmintió de manera categórica la existencia de negociaciones directas o indirectas con los Estados Unidos, marcando distancia frente a los recientes anuncios emitidos desde la Casa Blanca sobre un supuesto inicio de conversaciones.
Durante una rueda de prensa oficial, el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, aclaró la naturaleza de los contactos diplomáticos actuales en la región. «Para evitar cualquier malentendido, es importante aclarar de qué tratan las negociaciones actuales y con quiénes son. No estamos negociando con Estados Unidos en este momento», aseveró el diplomático. Asimismo, enfatizó que Teherán no prevé enviar ni recibir delegaciones oficiales de Washington bajo las circunstancias actuales.
El vocero iraní puntualizó que las conversaciones diplomáticas activas se desarrollan estrictamente de manera bilateral con el Sultanato de Omán. Este diálogo técnico se centra en el establecimiento de un corredor de navegación temporal y seguro a través del Estrecho de Ormuz, con el fin de garantizar el tránsito comercial en la ruta marítima.
Contexto sobre los anuncios de Estados Unidos y la tensión militar
La postura de Teherán surge como respuesta directa a las declaraciones ofrecidas por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien aseguró que nuevas rondas de negociación con Irán comenzarían de manera inminente.
El mandatario norteamericano había señalado que estas gestiones diplomáticas motivaron la decisión temporal de suspender nuevos ataques y bombardeos contra infraestructura iraní. La administración de Washington ha intentado vincular la distensión militar con la apertura de canales de diálogo orientados a frenar el conflicto y destrabar la seguridad en el corredor energético de Ormuz.
No obstante, el gobierno iraní insiste en que las tensiones en la vía marítima y la inestabilidad general en Oriente Medio son consecuencia directa de las operaciones militares y el bloqueo naval impulsado por Estados Unidos, reiterando que cualquier entendimiento definitivo sobre el tránsito de embarcaciones requiere el cese de las posturas de agresión externa.

