Nacionales
Instalada Asamblea de los Pueblos por la Paz de Nuestra América
Juristas, intelectuales, comuneros y movimientos sociales, integran este cuerpo en defensa de la paz
Caracas, 09 de diciembre de 2025. El ministro para Relaciones Exteriores, Yván Gil, encabezó este martes la instalación de la Asamblea de los Pueblos por la Soberanía y la Paz de Nuestra América, un encuentro histórico que se extenderá hasta el jueves en la capital venezolana y que busca articular un movimiento mundial en defensa de la independencia y la paz de los pueblos.
Durante su intervención, el canciller subrayó que esta iniciativa surge de las bases populares y se impulsa en el Consejo de Soberanía y Paz de la Asamblea Nacional, junto a juristas, intelectuales y comuneros, quienes han levantado su voz en un momento decisivo para Venezuela y para toda la región.
“La amenaza que hoy se cierne sobre el Caribe debe entenderse como una amenaza contra toda Nuestra América, contra Suramérica y contra los pueblos soberanos del mundo”, recalcó Gil, en referencia al despliegue militar de Estados Unidos en la región.

La Asamblea congrega a más de 500 representantes de África, América del Norte, América Latina, Asia, Oceanía, Europa y el Caribe, quienes llegaron a Caracas con entusiasmo y firmeza para respaldar la causa de la paz y la soberanía.
Delegaciones internacionales en la Asamblea de los Pueblos
Más de 50 delegaciones internacionales se han dado cita en la “Caracas indómita, revolucionaria y victoriosa”, reafirmando la consigna de que la unidad de los pueblos es la única respuesta posible frente a las amenazas externas.
El canciller recordó que es la primera vez en más de dos siglos que se manifiesta una agresión de tal magnitud, combinando poder económico, militar y mediático, con el objetivo de imponer una guerra psicológica sin precedentes.
En este contexto, la Asamblea de los Pueblos se erige como un espacio de resistencia y articulación continental, donde las voces de Nuestra América y del mundo se unen para denunciar la agresión imperial y defender el derecho irrenunciable de los pueblos a vivir en paz, con dignidad y soberanía.

