EEUU
Harvard logra importante victoria contra Trump
La sentencia representa una importante victoria para Harvard en su batalla contra la administración Trump
EEUU, 04 de septiembre de 2025. La jueza federal Allison Burroughs de Estados Unidos, ordenó este miércoles la revocación de fondos ordenada por el gobierno de Donald Trump a la universidad Harvard, ha dictaminado que los recortes constituían una represalia ilegal por el rechazo de Harvard a las demandas de la Casa Blanca de cambiar su gestión y sus políticas.
La sentencia representa una importante victoria para Harvard en su batalla contra la administración Trump, que también ha intentado impedir que la universidad acoja a estudiantes extranjeros y ha amenazado con revocar su exención fiscal, informa Associated Press.
El Gobierno de Trump vinculó la congelación de fondos a Harvard con los retrasos en la lucha contra el antisemitismo en su campus, pero la jueza afirmó que la investigación financiada con fondos federales tenía poca relación con el antisemitismo.
«Una revisión del expediente administrativo hace difícil concluir otra cosa que no sea que los demandados utilizaron el antisemitismo como cortina de humo para un ataque selectivo e ideológico contra las principales universidades de este país», escribe Burroughs.
La sentencia revoca una serie de congelaciones de fondos que más tarde se convirtieron en recorte directos, a medida que la administración Trump intensificaba su lucha con la universidad.
Harvard y su lucha por la libertad
La universidad, por su parte afirma haber tomado medidas para garantizar que los estudiantes y el personal judío o israelí no se sientan excluidos ni intimidados en el campus. Al tiempo que sostiene que las medidas del gobierno federal «amenazaron» la libertada de expresión.
Los funcionarios de Trump decidieron congelar 2.200 millones de dólares en subvenciones para investigación el mismo día en que Harvard rechazó las exigencias de la administración.
La secretaria de Educación, Linda McMahon, declaró en mayo que Harvard ya no podría optar a nuevas subvenciones y,, semanas más tarde, la administración comenzó a cancelar los contratos con Harvard.
Por su parte, el presidente de Harvard, Alan Garber, se comprometió a luchar contra el antisemitismo, pero afirmó que ningún gobierno «debería dictar lo que las universidades privadas pueden enseñar, a quién pueden admitir y contratar, y qué áreas de estudio e investigación pueden desarrollar».

