Internacionales
Embajada china rechaza presiones de Washington por contratos de Huawei
El comunicado advirtió que cualquier intento por anular licitaciones legítimas, dejará en evidencia una disyuntiva global crucial
Caracas, 08 de agosto de 2026.- La embajada de la República Popular China en Argentina emitió este viernes una tajante respuesta ante las recientes presiones ejercidas por el gobierno de Estados Unidos para boicotear las operaciones y contratos de la tecnológica Huawei en territorio argentino.
Mediante un comunicado oficial difundido en la red social X, la legación diplomática recurrió a un refrán tradicional para cuestionar las justificaciones de la Casa Blanca: «Si se quiere acusar a alguien, siempre habrá pretextos. El hecho de generalizar deliberadamente el concepto de seguridad nacional no convierte las mentiras en realidad».
Soberanía y libre mercado frente a la presión exterior
La representación diplomática enfatizó que Argentina es un Estado totalmente soberano con plena potestad para elegir de manera autónoma a sus socios comerciales y colaboradores.
En este sentido, la sede diplomática recalcó que el país sudamericano no requiere de tutelas extranjeras que le dicten qué proveedores resultan fiables, ni mucho menos de medidas coercitivas como la revocación de visados.
Asimismo, el comunicado advirtió que cualquier intento por anular licitaciones legítimas, conducidas bajo estrictas normas de competencia internacional y de libre mercado, dejará en evidencia una disyuntiva global crucial: decidir entre el respeto a la libertad económica o ceder ante la hegemonía y la política de fuerza.
El trasfondo del conflicto en la Patagonia
Las tensiones diplomáticas escalaron luego de que trascendiera que la embajada estadounidense en Buenos Aires lanzó advertencias de revocar las visas a al menos 18 directivos de la Cooperativa Provincial de Servicios Públicos y Comunitarios de Neuquén Limitada (CALF), considerada la distribuidora de energía eléctrica más grande de la región patagónica.
Dicha represalia pretendía frenar las negociaciones y la concreción de un convenio comercial entre la cooperativa argentina y la empresa Huawei, bajo el argumento de Washington de que la compañía asiática representa una supuesta vulneración a su seguridad nacional.

