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Delcy Rodríguez: resolveremos controversia con EEUU cara a cara
La presidenta encargada defendió que la Diplomacia Bolivariana de Paz, no pone al país en una situación de debilidad o sumisión
Anzoátegui, 26 de enero de 2026. Durante un encuentro con la clase obrera en la refinería de Puerto La Cruz, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, marcó una postura clara sobre la relación con el Gobierno de Estados Unidos. La mandataria aseguró que, si bien Venezuela apuesta por la resolución de conflictos a través de la Diplomacia Bolivariana de Paz, esto no implica bajo ninguna circunstancia una posición de debilidad o sumisión ante los intereses extranjeros.
Rodríguez enfatizó que el país está preparado para encarar las controversias históricas de manera frontal y directa, utilizando los mecanismos internacionales de resolución de disputas. Esta disposición al diálogo se presenta como una herramienta estratégica para defender los intereses nacionales, manteniendo siempre el respeto mutuo como base fundamental de cualquier acercamiento con la administración estadounidense.
La presidenta encargada fue enfática al señalar que el camino elegido por el Gobierno es estrictamente diplomático, pero firme en sus principios. «Vamos cara a cara con el Gobierno de Estados Unidos, vamos a resolver nuestras diferencias a través de la diplomacia bolivariana», afirmó, subrayando que el objetivo primordial de esta estrategia es garantizar la estabilidad y la tranquilidad de todo el pueblo venezolano.
Firmeza ante las agresiones y presiones externas
La mandataria aprovechó el espacio para recordar los recientes eventos del 3 de enero, calificando la incursión militar que resultó en el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores como una agresión sin precedentes.
Este contexto sirve para reafirmar que la voluntad de diálogo no ignora las heridas provocadas por fuerzas exteriores, sino que busca evitar que tales episodios de violencia se repitan en suelo sudamericano.
En su discurso, Rodríguez describió la situación vivida como un enfrentamiento contra lo más oscuro de la guerra, resaltando la desigualdad de condiciones en la que el pueblo debió resistir. Aseguró que la nación no se dejará amedrentar por presiones externas ni sanciones, pues la prioridad actual es la cohesión social y la defensa de la patria frente a cualquier intento de tutela extranjera.
La presidenta encargada insistió en que el miedo no tiene cabida en la agenda política del Estado. Por el contrario, instó a la unidad nacional como el único escudo eficiente para resguardar la paz. El mensaje fue directo: Venezuela no acepta órdenes ni directrices que vulneren su autodeterminación, manteniendo una postura erguida incluso en los momentos de mayor tensión internacional.

