Internacionales
Comunicado del MNOAL por despliegue militar en América Latina
MNOAL reafirma su determinación de defender los principios de soberanía e igualdad soberana de los Estados, integridad territorial, no injerencia en los asuntos internos o externos de los Estados
Caracas, 20 de septiembre de 2025. El Buró de Coordinación del Movimiento de Países No Alineados, que integra 120 naciones soberanas del mundo, ha emitido un comunicado donde se respalda la posición de los países miembros de la CELAC en contra del despliegue militar ajeno a la región en la zona del Caribe.
De igual manera, en la solicita la preservación de la Zona de Paz, así como el respeto al Tratado de Tlatelolco de 1967 que nos define como zona desnuclearizada.
El Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) ha manifestado su profunda preocupación por el reciente despliegue militar de países externos a la región de América Latina y el Caribe, incluyendo armamento con capacidad nuclear.
Esta inquietud se hace eco de las voces de numerosos Estados de la región que han expresado públicamente su alarma en los últimos días.

Mantenimiento de una Zona de Paz y Desnuclearización
El MNOAL reafirma su firme apoyo a todos los esfuerzos para mantener a América Latina y el Caribe como una Zona Libre de Armas Nucleares, tal como se estableció en el Tratado de Tlatelolco de 1967.
Además, respalda la declaración de 2014 de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) que proclamó la región como una Zona de Paz.
Dicha declaración defiende el derecho soberano de los pueblos a decidir su propio destino sin injerencias externas y compromete a los países a resolver cualquier disputa de manera pacífica, eliminando para siempre el uso o la amenaza de la fuerza.
Advertencia contra la retórica agresiva y las amenazas militares
El Buró de Coordinación del MNOAL reitera su compromiso con los principios de soberanía, igualdad, integridad territorial y no injerencia.
Por lo tanto, advierte enérgicamente contra el uso de la retórica agresiva, las acciones hostiles y las amenazas militares como herramientas de política exterior, especialmente en una región que ha optado por la diplomacia, la paz y la desnuclearización.

