Internacionales
Brasil rechaza en la ONU “creación de protectorados” que quiere EEUU
El representante de Brasil denunció el discurso de Trump que señala que “dirigirá” Venezuela
ONU, 05 de enero de 2026. En una intervención de alto impacto ante el Consejo de Seguridad de la ONU, Brasil condenó categóricamente la agresión militar estadounidense en Venezuela y advirtió sobre la ilegalidad de las pretensiones de Washington de administrar los recursos naturales del país. El embajador Sérgio Danese, en representación del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, calificó la operación como una «afrenta gravísima a la soberanía» que evoca los capítulos más oscuros y sangrientos de la historia latinoamericana.
La diplomacia brasileña fue enfática al denunciar el discurso del presidente Donald Trump, quien ha sugerido que EE.UU. «dirigirá» Venezuela y facilitará la entrada de petroleras estadounidenses para gestionar su infraestructura energética.
«Las normas internacionales no admiten excepciones basadas en intereses económicos o geopolíticos. No se puede permitir que la explotación de recursos naturales justifique el uso de la fuerza o el cambio ilegal de un gobierno», sentenció Danese, subrayando que la paz no se construye mediante la «creación de protectorados».
Brasil: Una «línea inaceptable» cruzada
El embajador reforzó la postura personal del presidente Lula, quien ha señalado que el bombardeo y el secuestro de Nicolás Maduro representan una violación del derecho internacional que no tiene cabida en el siglo XXI. Brasil advirtió que las intervenciones armadas del pasado en la región han dejado un saldo de miles de muertos, desaparecidos y torturas, consecuencias que la mayor potencia de Sudamérica no está dispuesta a ver repetidas.
Recordó al Consejo de Seguridad que América del Sur y el Caribe son históricamente una «Zona de Paz» y que el futuro de Venezuela solo puede decidirse por su propio pueblo a través del diálogo, sin injerencias externas.
Brasil pide al Consejo reaccionar con determinación frente a lo que considera una violación de la Carta de las Naciones Unidas. Sostiene que la solución debe ser soberana y no impuesta por potencias extranjeras bajo «proyectos ideológicos».
Con esta declaración, Brasil se consolida junto a China, España y otras naciones en un bloque que exige el retorno a la legalidad y la resolución pacífica de un conflicto que amenaza la estabilidad del continente.

