España
España a EEUU: los recursos de Venezuela son de los venezolanos
Madrid asegura que la amenaza de Trump de apropiarse de los recursos venezolanos, también viola el derecho internacional
Madrid, 07 de enero de 2026. El Gobierno de España expresó una posición de firme rechazo ante las recientes maniobras de los Estados Unidos para tomar el control de los activos estratégicos venezolanos.
En una declaración que evidencia la creciente fractura diplomática entre Madrid y Washington, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, advirtió este miércoles que los recursos naturales de una nación pertenecen exclusivamente a su pueblo, calificando la ambición estadounidense como un precedente extremadamente peligroso para la estabilidad del orden mundial.
El jefe de la diplomacia española subrayó que el respeto al derecho internacional no admite excepciones, señalando que la soberanía sobre los recursos es una norma universal que debe aplicarse con la misma rigurosidad tanto en Venezuela como en Gaza o Ucrania.
Esta postura surge como respuesta directa a las afirmaciones de Donald Trump, quien recientemente hizo público su interés por el crudo venezolano tras la agresión militar al país latinoamericano. Para Albares, es el momento de que la comunidad internacional defina si está a favor de la legalidad o de la imposición de la fuerza.
Repudio de España a la violación al derecho internacional
En cuanto a la situación política en Caracas, el ministro evitó entrar en calificativos personales, pero fue enfático al describir los eventos del pasado sábado como una acción ilegal desde la perspectiva del derecho internacional.
Esta declaración posiciona a España en defensa de la soberanía estatal frente a las tácticas de presión externa que buscan desarticular las instituciones de terceros países para facilitar el control de sus riquezas.
Mientras tanto, el apetito de la administración estadounidense por dominar el hemisferio se ha hecho evidente a través de anuncios oficiales en los que Washington pretende que se le entreguen hasta 50 millones de barriles de petróleo para su comercialización.
Según diversos reportes, las exigencias de la Casa Blanca van más allá de la simple incautación, buscando imponer un monopolio donde Estados Unidos sea el único socio permitido en la producción petrolera. Esta estrategia incluye ultimátums para cortar lazos económicos con naciones como China, Rusia, Irán y Cuba, en un intento por dictar la política exterior y comercial de un país soberano bajo la amenaza de la exclusión y el control absoluto.

