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El Niño de 2026 podría ser el evento en su tipo más fuerte jamás registrado
Los cambios en las temperaturas y los patrones de lluvia aumentarán los riesgos de inundaciones, sequías y calor extremo», reconoció en Ginebra la argentina Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial
EEUU, 03 de septiembre de 2026. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos (EEUU), informó que en 2026, el Niño tiene un 69% de probabilidades de convertirse en el más fuerte jamás registrado.
La instancia destacó que las pautas de lluvias y temperaturas en todo el mundo se verán aún más alteradas por el fenómeno de El Niño.
Igualmente, la Organización Meteorológica Mundial advirtió esste jueves que el Niño alcanzará su punto máximo hacia finales de este año y que casi con certeza persistirá hasta febrero de 2027.
«El episodio de El Niño se ha consolidado y en los próximos meses se intensificará hasta convertirse en un evento de intensidad muy fuerte», según coinciden los pronósticos de expertos y organismos que estudian este fenómeno.
Los especialistas explican que este calentamiento periódico de las aguas del océano Pacífico ecuatorial ocurre cuando los vientos alisios se debilitan y el agua cálida que normalmente se acumula cerca de Asia se desplaza hacia las costas de Sudamérica.
Este proceso altera los patrones climáticos globales: puede provocar lluvias e inundaciones en Perú y Ecuador, sequías en Australia e Indonesia e influir en la intensidad de la temporada de huracanes, entre otros efectos.
El Niño es la fase cálida de un ciclo natural del Pacífico tropical conocido como El Niño-Oscilación del Sur, que ocurre cada dos a siete años. Esta vez, los expertos advierten que el episodio podría alcanzar una intensidad excepcional y agravar algunos de sus efectos habituales.
«Los cambios en las temperaturas y los patrones de lluvia aumentarán los riesgos de inundaciones, sequías y calor extremo», reconoció en Ginebra la argentina Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, uno de los principales organismos científicos de Naciones Unidas.
Los efectos ya se sienten en distintas regiones
El calentamiento del mar redujo drásticamente la producción de anchoveta en Perú, el mayor productor mundial, según representantes de la industria.
Mientras tanto, en Sudán, El Niño retrasó lluvias fundamentales, lo que provocó una caída de los niveles de agua del río Nilo.
En Centroamérica, la alteración de las lluvias ha provocado una fuerte sequía y escasez de agua, con graves consecuencias para los cultivos de maíz y las familias campesinas que dependen de ellos.
Desde una perspectiva social, uno de los efectos más graves es la disminución de la producción agrícola, que puede reducir el acceso de las comunidades a los alimentos y aumentar los precios.
La Organización Meteorológica Mundial señaló que ahora los gobiernos y otras instancias de decisión deben valorar esta información y definir las medidas necesarias.

