España
España: “No nos resignaremos a que se imponga la ley de la selva”
El ministro de Exteriores de España alertó que la agresión a Venezuela “sienta un precedente muy peligroso”
Madrid, 05 de enero de 2026. El Gobierno de España ha fijado una postura firme y contundente frente a la reciente acción militar de Estados Unidos en Venezuela. El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, calificó la captura del presidente Nicolás Maduro y el bombardeo al país como un «precedente muy peligroso» que amenaza los cimientos del orden global.
En una entrevista concedida a la Cadena Ser, Albares advirtió que la comunidad internacional no puede permitir que se imponga «la ley del más fuerte». El jefe de la diplomacia española subrayó que el uso de la fuerza y la violación de la soberanía de una nación son actos absolutamente inaceptables que ponen en jaque a la democracia como sistema de convivencia.
«No se puede conseguir a través de la coerción una parte de la soberanía o los recursos naturales. Si no se respeta el derecho internacional, no pueden llegar la paz y la democracia«, sentenció el ministro, subrayando que cualquier solución a la crisis debe ser democrática, pacífica y, sobre todo, no impuesta desde el exterior.
El compromiso de España con el Derecho Internacional
Esta postura fue respaldada previamente por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien ha marcado una línea roja clara frente a la estrategia de Washington. Aunque España ha mantenido una postura crítica hacia el gobierno de Caracas, el presidente Sánchez fue enfático al declarar que su país «tampoco reconocerá una intervención que viola el derecho internacional», advirtiendo que tales acciones solo empujan a la región hacia un escenario de incertidumbre y belicismo.
España no actúa de forma aislada. El Gobierno español ha encabezado un frente diplomático junto a Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay. A través de un documento conjunto, estos países han formalizado su rechazo a la agresión militar y han emitido una demanda firme por el respeto al derecho internacional, exigiendo la liberación inmediata de Nicolás Maduro y de la primera dama, Cilia Flores.
Con este paso, España se consolida como el principal puente entre Europa y América Latina en la defensa de una salida negociada, rechazando categóricamente la vía de la fuerza como instrumento político en el siglo XXI.

