Naturaleza
¡Celebremos a la Madre Tierra en su día!
El Ministerio del Ecosocialismo junto al Zoocriadero San Antonio Abad en Falcón, liberarán 5 guacamayas bandera a su hábitat en conmemoración a este día
Caracas, 22 de abril de 2025. Este 2025, la celebración del Día Mundial de la Tierra, cumple 55 años: un día como hoy, todos los años, se busca concientizar a la población y los dirigentes mundiales sobre los problemas ambientales y la conservación de la biodiversidad del planeta.
En este sentido, señalamos que este Día de la Tierra tiene su origen en la década de los 60, cuando el senador de Wisconsin, Gaylord Nelson, organizó numerosas campañas a favor del medio ambiente y en 1969 organizó una manifestación que movilizó a 20 millones de personas.
El Día Mundial de la Tierra se oficializó por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2009, pero se celebra desde 1970 a causa del movimiento histórico protagonizado por el senador, mencionado anteriormente.

Consecuentemente, la visión de Nelson era crear una conciencia colectiva sobre cuestiones ambientales, que en ese entonces no habían recibido la atención necesaria, como la sobrepoblación, la contaminación y la conservación del a biodiversidad.
Asimismo, el legado de este hombre trascendió indudablemente el tiempo y hoy en día, la tierra es celebrada a nivel mundial con múltiples actividades destinadas a promover acciones concretas para mitigar el impacto ambiental; desde iniciativas locales hasta proyectos globales.
Todas funcionan enmarcadas en un mismo llamado: el accionar para enfrentar desafíos urgentes como el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad.

En línea con lo mencionado, el Día de la Madre Tierra es una oportunidad para reflexionar y construir un futuro sostenible.
Por supuesto, esto implica cambiar inclusive los patrones de consumo y producción, así como el compromiso de la participación ciudadana en toma de decisiones sobre el medio ambiente.
Liberan Guacamayas en Cojedes por Día Mundial de la Tierra
En el vertedero Bosque Tricolor en la ciudad de San Carlos del Estado Cojedes, se liberarán cinco ejemplares de Guacamaya Bandera (Ara Macao); acción que busca convertirse en referente regional, impulsada por el Zoocriadero San Antonio Abad (ZSAA).

Es importante señalar que en esta acción de liberación de las guacamayas hacia su hábitat natural, se suman organismos como el Ministerio de Ecosocialismo, y que esto forma parte de un meticuloso programa de reproducción, rehabilitación y reintroducción que reescribe la historia del manejo de la fauna en Venezuela.
En cuanto a la localidad seleccionada del Bosque Tricolor, se debió su escogencia porque este lugar reúne las condiciones ecológicas necesarias para que las guacamayas se reintegren con éxito nuevamente al ecosistema.
Además, el sitio contó con un monitoreo previo por parte del equipo del ZSAA, garantizando una baja presión humana y una presencia compatible de especies complementarias.
Por su parte, Luis Miguel Farías Vieira, vocero y director del ZSAA, señaló que «no se trata de soltar aves al azar, se trata de reintegrar individuos genéticamente aptos, ecológicamente funcionales y plenamente adaptados».
Las cinco guacamayas bandera las criaron en cautiverio y prepararon durante meses con una dieta silvestre y entrenamiento conductual, lo que incluye la reactivación de su instinto de vuelo y la capacidad para reconocer depredadores.
Las guacamayas portan microchips para su monitoreo
En otro sentido, cada ave porta anillas y microchips de identificación, lo que permitirá a los especialistas realizar un monitoreo post-liberación, recopilar datos sobre desplazamiento, comportamiento reproductivo y adaptación ambiental.
Igualmente, las herramientas tecnológicas empleadas por el ZSAA posicionan a esta liberación como una de las más modernas y documentadas del país.
Detrás de este evento hay una estructura legal que garantiza su legitimidad: el cumplimiento estricto de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres).
Este tratado internacional, que se firmó en 1973, regula el comercio de especies en peligro y asegura que toda actividad sea legal, sostenible y trazable. En el caso de las guacamayas bandera, cualquier acción fuera del marco legal podría representar un delito internacional.


