EEUU
Trump dice que gobernará Venezuela hasta asegurar una transición
El presidente de EEUU asegura que alista una segunda ola de ataques para aplastar a la resistencia
EEUU, 03 de enero de 2026. En una declaración que marca una ruptura sin precedentes con el orden jurídico internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado que Washington asumirá el control total sobre la política y los recursos de Venezuela.
Tras una serie de bombardeos y el secuestro del mandatario Nicolás Maduro, Trump admitió que la presencia estadounidense será indefinida y que el objetivo final incluye el control directo del crudo venezolano por parte de corporaciones de EEUU.
Durante la rueda de prensa, Trump fue explícito al declarar que su administración dictará el rumbo de la nación sudamericana.
«Será Washington quien dirija el proceso político en Venezuela hasta que consideremos que se puede hacer una transición segura», afirmó, ignorando los principios de autodeterminación y soberanía consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.
El mandatario justificó la presencia militar y política bajo una lógica de control territorial absoluto: «No podemos arriesgarnos a que alguien más tome el control de Venezuela. Ya llegamos y nos quedaremos».
Estas palabras confirman una ocupación de facto, condicionada únicamente al criterio de la Casa Blanca.
Detenciones arbitrarias y amenazas de «segunda ola» de ataques
El anuncio se produce tras una incursión militar de madrugada que resultó en el secuestro de Nicolás Maduro y Cilia Flores, quienes se encuentran actualmente detenidos en territorio estadounidense de forma arbitraria.
A pesar del éxito reportado del primer ataque, Trump mantuvo una postura beligerante, advirtiendo que el Pentágono está listo para una escalada mayor:
EEUU ha preparado una «segunda ola» de bombardeos. Trump dijo que está «preparado para un ataque mucho mayor si fuera necesario», remarcó el presidente, flanqueado por el secretario de Estado, Marco Rubio.
El petróleo como botín de guerra
Uno de los puntos más críticos de la confesión de Trump fue la admisión del interés económico detrás de la acción militar.
El presidente anunció que el control político abrirá paso a que las «gigantescas compañías petroleras estadounidenses» tomen las riendas de la industria energética venezolana.
«Vamos a tener a nuestras gigantescas compañías petroleras, las más grandes del mundo, entrando a gastar miles de millones para arreglar la infraestructura», señaló Trump.
Esta declaración confirma que la intervención busca el control directo sobre los recursos naturales del país, desplazando la soberanía estatal venezolana sobre sus activos estratégicos en favor de intereses corporativos privados de Estados Unidos.

