EEUU
Trump amenaza con romper el comercio con España
El magnate estadounidense se quejó de España y Reino Unido por su “poca colaboración” en su guerra contra Irán
Washington, 03 de marzo de 2026. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sacudió la estabilidad diplomática este martes al amenazar con una ruptura total de las relaciones comerciales con España. Durante una reunión en el Salón Oval con el canciller alemán, Friedrich Merz, el mandatario estadounidense expresó su profundo malestar por los niveles de inversión española en defensa. Trump afirmó que su país podría «cortar todo el comercio con España» y subrayó que no quiere «tener nada que ver» con la nación europea si no eleva sus aportes a la OTAN.
La disputa surge de la supuesta negativa de Madrid a incrementar el gasto militar al 5 % del Producto Bruto Interno (PBI), una cifra que, según el presidente, otros aliados ya aceptaron.
«Fueron el único país de la OTAN que no aceptó subir al cinco por ciento. Querían mantenerse en el dos por ciento, y ni siquiera pagan ese dos por ciento», sostuvo el líder estadounidense. Esta declaración endurece la presión sobre los socios europeos y pone en riesgo una relación económica histórica.
Además del factor presupuestario, el presidente criticó las supuestas restricciones de España al uso de bases militares en su territorio. Trump calificó la postura del gobierno español como «poco amistosa» y lanzó una advertencia directa sobre la soberanía operativa de sus fuerzas. «Ahora España dijo que no podemos usar sus bases… nosotros podríamos usarlas, podemos sobrevolarlas y usarlas. Nadie nos va a decir que no las usemos», declaró con firmeza ante la prensa.
Tensión por el control estratégico de Diego García
El Reino Unido tampoco escapó a los cuestionamientos de la Casa Blanca durante la jornada. Trump arremetió contra Londres debido a los obstáculos iniciales para utilizar el atolón de Diego García en operaciones contra Irán. El mandatario calificó de «estúpida» la gestión británica sobre la isla y criticó el contrato de arrendamiento relacionado con los reclamos de pueblos indígenas. «El Reino Unido ha sido muy poco cooperativo con esta estúpida isla que tienen», manifestó visiblemente molesto.
Para el presidente estadounidense, la actitud de su aliado histórico «arruina las relaciones» bilaterales a pesar del afecto que dice sentir por la nación británica. «Es una pena. Y este país, el Reino Unido, me encanta este país», añadió tras cuestionar la gestión logística y diplomática de Londres.
Estas críticas evidencian una grieta en la cooperación militar angloestadounidense, especialmente en puntos estratégicos para el control de Oriente Medio.
Respecto al liderazgo político en la región, Trump personalizó su descontento al referirse al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez. Aunque reconoció que el país ibérico posee «gente maravillosa», sentenció que «no tienen buen liderazgo». Esta descalificación directa marca un punto de inflexión en el trato diplomático entre Washington y Madrid, elevando la tensión a niveles personales entre ambos jefes de Estado.
España exige respeto a la legalidad y los acuerdos comerciales
El Gobierno de España respondió con rapidez y firmeza ante la amenaza de un bloqueo comercial. A través de un comunicado oficial, el Ejecutivo de Pedro Sánchez aclaró que cualquier revisión de los vínculos económicos «deberá hacerlo respetando la autonomía de las empresas privadas, la legalidad internacional, y los acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y EE.UU.». Moncloa enfatizó que el país actúa como un socio fiable y una potencia exportadora clave dentro del bloque europeo.
En el ámbito de la defensa, el Gobierno defendió su rol como «un miembro clave de la OTAN» que cumple con sus compromisos actuales. El comunicado resalta la contribución destacada de España a la seguridad del territorio europeo y la naturaleza «mutuamente beneficiosa» de la relación histórica con Washington. De esta forma, el Ejecutivo español intenta desestimar las acusaciones de Trump sobre el incumplimiento de las metas de gasto militar acordadas.
Finalmente, España aseguró que posee los recursos necesarios para proteger su economía ante posibles represalias. Moncloa indicó que el país puede «contener posibles impactos, ayudar a los sectores que pudieran verse afectados y diversificar las cadenas de suministro». El Gobierno concluyó que su voluntad «es y será siempre trabajar por el libre comercio», pero siempre bajo el marco del «respeto mutuo» y el cumplimiento estricto del derecho internacional.

