Petróleo
Se disparan los precios del petróleo por ataques contra Irán
Estiman que, de prolongarse el conflicto, el barril de crudo podría volver a tocar los 100 dólares
Medio Oriente, 02 de marzo de 2026. Los mercados energéticos reaccionaron con una subida violenta de precios este lunes 2 de marzo tras los ataques ejecutados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. La agresión bélica provocó un choque inmediato en las operaciones asiáticas, donde los inversionistas buscaron refugio ante la inestabilidad en el Medio Oriente.
Según Bloomberg News, la cotización del crudo refleja la gravedad de una crisis que amenaza con desestabilizar la economía global. El barril de Brent, referencia internacional del mercado, escaló hasta los 80,20 dólares, lo que representa un salto del 13% respecto al cierre del viernes.
Esta cifra supera con creces los 72,87 dólares registrados antes del inicio de las hostilidades directas. Por su parte, el petróleo West Texas Intermediate (WTI) también sufrió una sacudida al dispararse un 8,25%, alcanzando los 72,55 dólares por barril en las primeras horas de negociación.
Este incremento consolida una tendencia alcista que ya arrastraba una prima de riesgo geopolítico desde principios de año, cuando el crudo promediaba los 61 dólares. La escalada militar actual destruyó las proyecciones de estabilidad y presiona los costos operativos de las industrias a nivel mundial. Los analistas advierten que la persistencia del conflicto podría empujar el precio del barril por encima de la barrera de los 100 dólares en el corto plazo.
El Estrecho de Ormuz bajo amenaza logística para el petróleo
La crisis bélica compromete seriamente el tránsito por el Estrecho de Ormuz, el punto de paso más crítico para la seguridad energética del planeta. Por esta vía circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial, flujo que ahora enfrenta riesgos de interrupción total debido a los combates en la región.

Aunque el tráfico no se ha detenido por completo, las complicaciones logísticas y el aumento en los costos de seguros elevan la presión sobre los importadores. Empresas de análisis como Kpler reportan que solo algunos buques de bandera china e iraní logran atravesar la zona, mientras que el resto de las flotas comerciales buscan rutas alternativas o permanecen en puerto.
La incertidumbre sobre la seguridad de las rutas marítimas genera un cuello de botella que impacta directamente en los inventarios internacionales. Si la hostilidad persiste, las reservas de emergencia de los países de la OCDE podrían resultar insuficientes para contener la volatilidad de los precios.
Los mercados observan con cautela la evolución de los enfrentamientos, conscientes de que cualquier daño a la infraestructura petrolera de la zona resultaría catastrófico. La parálisis parcial del estrecho obliga a las naciones consumidoras a replantear sus estrategias de suministro ante la vulnerabilidad del transporte marítimo. La tensión en Ormuz se traduce hoy en un impuesto directo al consumo global de energía derivado de la acción militar extranjera.

