China
“Moderación”: la petición de China ante tensiones entre EEUU e Irán
La portavoz de Exteriores de China dijo que ambas naciones deben buscar resolver sus diferencias por la vía diplomática
Pekín, 24 de febrero de 2026. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, reafirmó la postura de su nación frente a la creciente fricción entre Teherán y Washington. Durante una rueda de prensa este martes, la funcionaria subrayó que una escalada bélica en Asia Occidental perjudica la estabilidad global.
Pekín observa con atención el despliegue de declaraciones hostiles y sostiene que el diálogo constituye la única ruta viable para resolver las diferencias estructurales entre ambas potencias. La diplomacia china enfatiza que la moderación debe guiar las acciones de todos los actores involucrados en el conflicto.
Mao Ning instó a las partes a mantener la calma para evitar un desenlace irreversible que afecte la seguridad energética y regional. Este llamado a la prudencia surge en un momento crítico donde la retórica de confrontación sustituye, por lapsos, los esfuerzos de entendimiento alcanzados en mesas de negociación previas.
El ultimátum de Washington y la resistencia de Teherán
El panorama empeoró tras las recientes declaraciones del presidente Donald Trump, quien estableció un plazo máximo de quince días para alcanzar un acuerdo definitivo.
El mandatario estadounidense advirtió consecuencias desafortunadas para la nación persa y mencionó la posibilidad de ejecutar un ataque limitado si las negociaciones fracasan. Esta postura presiona directamente los canales diplomáticos que buscaban una resolución pacífica sobre los programas nuclear y de misiles de la República Islámica.
Por su parte, Teherán mantiene una posición de firme defensa ante lo que califica como errores estratégicos de la Casa Blanca.
Aunque los representantes iraníes describieron los encuentros previos en Mascate y Ginebra como positivos, rechazan cualquier cese total del enriquecimiento de uranio. Las autoridades persas aseguran que poseen la capacidad técnica y militar para responder con contundencia a cualquier agresión externa, lo que eleva la tensión en el tablero internacional.
Recomendaciones de Pekín para reducir la tensión regional
China propone el fortalecimiento de los mecanismos de consulta indirecta como la herramienta principal para desactivar la crisis actual. El gobierno chino considera que las amenazas de intervención militar solo logran radicalizar las posturas y alejan la posibilidad de un consenso duradero.
Pekín recomienda a Washington abandonar la política de presión máxima y sugiere a Teherán mantener abiertos los canales de comunicación a pesar de las advertencias recibidas. La visión china prioriza la estabilidad de los mercados y la soberanía de las naciones como ejes fundamentales de la convivencia internacional.
En este contexto, el gigante asiático se ofrece como un observador que fomenta la distensión y el respeto a los acuerdos internacionales preexistentes.
El éxito de las próximas jornadas de conversaciones dependerá, según la óptica de Pekín, de la voluntad política para sustituir los ultimátums por compromisos mutuos y realistas.

