Reino Unido
Liberan bajo fianza a exembajador británico vinculado a Epstein
El exministro suministró datos estratégicos de mercado al difunto pedófilo convicto mientras ocupaba altos cargos en el gabinete
Londres, 24 de febrero de 2026. La Policía Metropolitana de Londres otorgó la libertad bajo fianza al exembajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson, tras su arresto por presunta mala conducta en el ejercicio de funciones públicas. El exdiplomático de 72 años abandonó la comisaría la madrugada de este martes, apenas horas después de que las autoridades lo detuvieran en su residencia de Camden.
Esta medida genera un profundo malestar entre los grupos que representan a las víctimas de Jeffrey Epstein, quienes ven en este beneficio procesal un obstáculo para la justicia rápida. El arresto de Mandelson responde a una investigación exhaustiva iniciada este mes sobre la filtración de información gubernamental sensible.
Según las acusaciones, el exministro suministró datos estratégicos de mercado al difunto pedófilo convicto mientras ocupaba altos cargos en el gabinete. Para las víctimas del esquema de abuso de Epstein, la liberación de un actor clave en esta red de influencias representa un golpe a la confianza en las instituciones encargadas de esclarecer el alcance real del poder del magnate estadounidense.
Indicios de corrupción y registros en propiedades de lujo
La detención del exembajador ocurrió tras la ejecución de dos órdenes de registro en propiedades ubicadas en Wiltshire y Camden. Los investigadores buscan pruebas documentales que vinculen directamente a Mandelson con el manejo irregular de archivos estatales en beneficio de los intereses de Epstein.
Aunque el señalado regresó a su domicilio en Londres sin ofrecer declaraciones, la gravedad de los cargos sugiere una estructura de complicidad que trasciende las fronteras británicas y afecta la integridad del servicio exterior.
La caída en desgracia de Mandelson se aceleró en septiembre de 2025, cuando el gobierno de Downing Street lo destituyó de su cargo en Washington. La aparición de nueva información sobre la profundidad de su vínculo con el financiero fallecido obligó al Ejecutivo a retirar su confianza en el diplomático.
Pese a que su defensa sostiene que no existió motivación económica ni conducta criminal, los registros policiales actuales apuntan a una relación de intercambio de favores que perjudicó la seguridad del Estado.
La sombra de Epstein sobre la diplomacia británica
El caso de Peter Mandelson reabre las heridas de quienes padecieron los crímenes de Jeffrey Epstein y ahora observan cómo sus presuntos aliados eluden la detención prolongada. La investigación de la Policía Metropolitana intenta determinar si la información filtrada permitió a Epstein obtener ventajas financieras ilícitas a cambio de protección o acceso a círculos de poder exclusivos.
El sentimiento de impunidad crece entre los querellantes, quienes exigen que la condición de figura pública del exembajador no interfiera con el rigor del proceso penal. Mientras el proceso judicial avanza a la espera de peritajes técnicos sobre los dispositivos incautados, la sociedad civil demanda transparencia total sobre los contactos mantenidos en las últimas décadas.
La libertad de Mandelson, aunque legal bajo el sistema británico, se percibe como una afrenta para quienes buscan una reparación moral frente a la red de abusos más notoria de la historia reciente. El destino del exembajador permanece ligado a la capacidad de las autoridades para demostrar que ningún cargo político protege a los cómplices de la explotación.

