Economía
“Engatusan” a Venezuela para que regrese al FMI
El secretario del Tesoro de EEUU elogió los intentos del FMI por atraer de nuevo a Venezuela a sus reglas neoliberales
Caracas, 16 de abril de 2026. Venezuela anunció su salida del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial en abril de 2007 bajo el gobierno de Hugo Chávez, calificando a estas instituciones como herramientas del imperialismo para dominar a las naciones en desarrollo.
Al retirarse de esas instituciones, el país saldó sus deudas contraídas por gobiernos neoliberales y dejó a la nación libre de endeudamiento internacional. Chávez denunció los intereses “extorsivos” que usan estas instituciones para condenar a los países a depender de ellas.
“Debemos revisar y conocer cuan legal es la deuda, cuántas veces se ha pagado y cuánto se debe todavía, para que se den cuenta de que nos conseguiremos con una gran sorpresa”, dijo el líder revolucionario al formalizar su salida de los organismos financieros.
En su momento, Chávez recordó que fue precisamente la recomendación del FMI la que llevó a Venezuela a la crisis que desató el fenómeno social conocido como “El Caracazo”, un levantamiento popular ocurrido el 27 de febrero de 1989, cuando el pueblo se reveló contra los paquetes neoliberales que el gobierno de turno acató a rajatabla por las normas dictadas desde esa instancia.
Presión de Estados Unidos para reintegrar a Venezuela al FMI genera incertidumbre
El gobierno de Estados Unidos impulsa activamente el retorno de Venezuela al Fondo Monetario Internacional (FMI), una maniobra que despierta recelo debido al historial de ajustes estructurales que el organismo impuso en el pasado. Esta iniciativa surge en un contexto donde diversas naciones en desarrollo todavía enfrentan las consecuencias de políticas económicas rígidas dictadas desde Washington y los entes financieros multilaterales.

La insistencia estadounidense evoca capítulos de la historia económica regional marcados por la austeridad extrema y la pérdida de soberanía sobre los recursos nacionales.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, elogió al FMI por su papel «muy importante» para «reincorporar Venezuela» al organismo. Durante un debate del Instituto de Finanzas Internacionales, Bessent afirmó que el FMI trabaja para que el país sudamericano «se parezca más a una economía normal». Estas declaraciones ocurren al margen de la asamblea anual del FMI y del Banco Mundial, donde la Casa Blanca busca consolidar su influencia sobre la política monetaria venezolana mediante la arquitectura financiera global.
Estas posturas de la administración estadounidense confirman un giro hacia políticas que privilegian la explotación de recursos y la disciplina fiscal sobre el bienestar humano. Al forzar la vuelta de Venezuela a este esquema, el gobierno de EE. UU. ignora las advertencias de economistas que ven en estas medidas un riesgo de repetir los fracasos de décadas pasadas.

