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Desplazamiento de suelo tras sismos fue mayor que el reportado
Certificando que en zonas cercanas a Caracas y La Guaira el suelo se elevó hasta 65 centímetros
Caracas, 31 de julio de 2026. Según un informe de la Agencia Espacial Europea (ESA), basado en datos obtenidos por satélites del programa europeo Copernicus, aseguró que los terremotos del pasado 24 de junio provocaron cambios en la topografía del norte de Venezuela, certificando que en zonas cercanas a Caracas y La Guaira el suelo se elevó hasta 65 centímetros, mayor de lo estimado inicialmente por la Nasa de 60 cm.
Por lo que la deformación detectada incluye componentes verticales y horizontales, y no una elevación exclusivamente vertical.
A través de los satélites Sentinel-1 del programa europeo Copernicus captaron datos de las zonas el 18 de junio, ante los sismos y luego el 24 y el 25 de junio, después de que se registraran esos fenómenos.
Los científicos compararon las dos mediciones y eso les permitió crear un mapa que evidencia con precisión la magnitud del desplazamiento de la corteza terrestre.
Los Sentinel-1 no capturan imágenes como las de un celular, en su lugar llevan integrado un radar avanzado que envía ondas de radio hacia la Tierra en diagonal. Estas señales se desplazan a la velocidad de la luz, rebotan en la superficie y regresan al satélite.
Midiendo el tiempo exacto que tardan en volver; se puede calcular la distancia con una precisión de milímetros.
Al cruzar los datos obtenidos de dos órbitas distintas sobre la misma zona, la tecnología satelital emplea la interferometría para generar un mapa de colores llamado interferograma, donde cada franja o ciclo de colores representa un cambio de distancia entre el satélite y el suelo.
Dado que el radar satelital capta los movimientos en diagonal y no únicamente en vertical, sus lecturas deben tomarse como una guía preliminar que se complementa con mediciones en tierra.
De acuerdo con informes de la Agencia Espacial Europea, los terremotos registrados en Venezuela fueron provocados por el choque entre la placa del Caribe, que se mueve hacia el este, y la placa Suramericana. Este fenómeno ocurre principalmente a lo largo de la falla de San Sebastián, frente a la costa norte de Venezuela, a ritmo aproximado de 15 milímetros por año.
Datos recabados por el satélite Sentinel-1 confirman que la mayor parte de la fractura en el terreno se produjo en el mar, respaldando las advertencias de investigaciones previas sobre la vulnerabilidad de la zona ante actividades sísmicas.

