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¿Celebración o conmemoración? 23 de Enero en Venezuela

Es bueno conocer la otra cara de aquella época donde gobernó el recordado régimen «Perejimenista»

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Caracas 23 de enero de 2024.- En Venezuela hay fechas que tienen una connotación muy particular y cada una conlleva una acción que la hace destacarse en la historia. En esta oportunidad el 23 de Enero en el país tiene un significado político muy alto debido a que se conmemora la caída de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez en el año 1958.

Sin embargo hay muchas circunstancias que generan una interrogante al respecto: ¿la fecha en cuestión se celebra, conmemora o simplemente se recuerda?

Lo ocurrido en aquella época fue un pasó importante para lo que pasó después en el país pues quedaba atrás una de las etapas de la vida republicana de Venezuela más oscuras de la historia y se abrió una época de régimen democrático que hasta hoy persiste, pero que también ha presentado sus altos y bajos.

¿Qué se hizo en el gobierno del general Pérez Jiménez?

Al hablar y leer sobre el gobierno «Perejimenista» solo se tocan los temas de libertad de expresión, violación a las libertades civiles, Derechos Humanos, prisión política y censura, puntos que no tienen discusión pues hubo una ruptura plena entre el estado de derecho, la justicia y la realidad del país con la forma de gobernar de ese entonces.

Sin menospreciar estos puntos, que conllevaron al derrocamiento de ese sistema de gobierno, ahora valoremos la gestión del personaje que, hasta la fecha se recuerda como «Tirano». En materia de infraestructura vial, resulta que Marcos Pérez Jiménez generó varias de las más importantes obras viales que hoy mantienen comunicado a buena parte del país.

En Caracas permanecen como vías referenciales las avenidas Andrés Bello, Nueva Granada, Sucre, Victoria, prolongación de la Avenida Bolívar, San Martín, Urdaneta, Páez, Fuerzas Armadas, México, Paseo Los Ilustres. Es decir que Caracas fue reconstruida bajo un concepto moderno y con visión a futuro. Además de ello hubo una visión estratégica con la conexión a la ciudad capital pues se construyó la carretera Panamericana y la autopista Tejerías – Valencia.

Por si fuera poco, Caracas, sin salida al mar, debía tener una conexión necesaria y fácil con el Litoral Central, no solo por sus esplendidas playas sino por el Puerto de La Guaira, elemento crucial para los procesos de exportación e importación del país. Entonces se construye la Autopista Caracas – La Guaira, bajo los más modernos estándares de ingeniería de la época.

Obras con una visión a futuro y no dependiente del petróleo

Conectar a la capital del país con La Guaira, no solo tenía una visión estratégica, sino también una necesidad de apertura en otras áreas como por ejemplo el turismo. De hecho el militar al mando, y aunque muchos no lo crean, tenía una visión de diversificación de la economía venezolana dependiente siempre del petróleo.

La construcción del Sistema Teleférico de Caracas – El Ávila – Litoral Central es un ejemplo de ello. Esta gran obra viene acompañada del Hotel Humboldt, ubicado en la cima del majestuoso cerro caraqueño y que para el momento fue uno de los más lujosos del mundo. Caracas mostró el Hospital Clínico Universitario dentro de la Ciudad Universitaria, espacio de la Universidad Central de Venezuela. Hoy esos espacios son Patrimonio Cultural de la Humanidad.

No solo Caracas era el epicentro de grandes obras, también se levantó el teleférico de Mérida, la Ciudad Vacacional de Los Caracas, La Represa de Guárico, La Colonia Agrícola de Turén en el estado Portuguesa, planificó la construcción del puente sobre el lago de Maracaibo, obra que fue ejecutada en gobiernos posteriores.

¿Qué ocurrió en años posteriores?

Es también discutible lo que ocurrió en materia de gestión de gobierno después de derrocada la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez pues el pacto de gobernabilidad entre los partidos Acción Democrática y COPEI abrió espacios para el desarrollo de una cúpula política mas no del país, a pesar de la riqueza petrolera.

La frase «sembrar el petróleo», acuñada por el intelectual y destacado político venezolano Arturo Uslar Pietri, fue una urgente reflexión ante la necesidad angustiosa de invertir en la capacidad económica desde lo que producía el petróleo, pues lamentablemente el dinero que ingresó al país por renta petrolera nunca se vio en infraestructura y beneficios a la población, salvo contadas excepciones.

Más bien en esa época de 40 años de gobiernos adecos y copeyanos se acuñó un término para identificar obras inconclusas que iniciaba un gobierno y nunca terminaba el siguiente, perdiéndose el dinero el el tiempo. A esas estructuras inconclusas se les llamó «Elefantes Blancos».

Llegó la revolución al país y la historia contemporánea cambió en Venezuela

Dos satélites lanzados al espacio con bandera de Venezuela (Simón Bolívar y Miranda), remodelación de grandes infraestructuras viales que ningún gobierno adeco y copeyano tocó, la ejecución de grandes planes de vivienda para asignarlas de manera directa a la población (Misión Vivienda), la concepción nueva de un sistema educativo más real y nacionalista, la recuperación de obras que abandonaron gobiernos adeco-copeyanos (El Hotel Humboldt), la UCV, el Complejo Hidroeléctrico del Guri modernizado, una nueva concepción de la FANB ahora bolivariana.

Esta y otras muestras de gestión, sin dejar a un lado las fallas u omisiones, permiten sacar una conclusión más clara y ajustada a la realidad de lo que significa la fecha 23 de Enero de 1958 para la historia, y no encerrarla al mero hecho del régimen dictatorial que implementó Marcos Pérez Jiménez (+) quien terminó sus días en Europa y reflexionando sobre lo que hubiese pasado en el país, bajo su gobierno.

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