EEUU
Surgen problemas de salud mental en portaaviones Abraham Lincoln
Denuncian escasez de suministros, problemas con el agua y la infraestructura del buque
EEUU, 14 de agosto de 2026. La situación a bordo del portaaviones USS Abraham Lincoln ha encendido las alarmas entre familiares de militares y legisladores estadounidenses, ante las denuncias del deterioro de la salud mental de quienes llevan meses en alta mar.
Entre otros factores, también denuncian escasez de suministros, problemas con el agua y la infraestructura del buque desplegado en Oriente Medio y cuya misión figura ya entre las más largas e intensas realizada por ningún otro buque de la Armada estadounidense en la historia reciente.
El Abraham Lincoln, uno de los grandes barcos insignia de Estados Unidos (EEUU) partió de San Diego el 21 de noviembre de 2025, para una misión que inicialmente debía desarrollarse en el Indo-Pacífico.

Desde ese momento, sus 5.000 tripulantes llevan nueve meses en alta mar, permaneciendo 250 días sin pisar tierra y, sobre todo, 40 de ellos en combate y sin descanso contra los misiles y drones de la Guardia Revolucionaria Islámica en aguas próximas al estrecho de Ormuz.
El regreso del portaaviones estaba previsto originalmente para mayo, según AP, pero la prolongación del conflicto en Oriente Medio extendió su misión.
Denuncian condiciones dramáticas
Los familiares afirman que las condiciones son dramáticas. Dos marineros intentaron arrojarse al mar y un tercero se precipitó por la borda a principios de este mes. El tripulante, que llevaba su chaleco salvavidas puesto, fue rescatado por un helicóptero y trasladado al hospital del barco.

En Washigton comienzan a preocupar seriamente los problemas de salud mental a bordo. Un frente inesperado que agrava la incertidumbre y las dudas sobre la prolongación de un conflicto armado en el que Donald Trump ha atascado su Administración.
Pete Hegseth niega la problemática
Mientras los demócratas en el Senado exigen que una delegación del Congreso visite el barco y piden explicaciones al secretario de la Guerra, Pete Hegseth, este último niega la existencia de un conflicto.
Hegseth afirma que la «situación se ha tergiversado. Nos aseguramos de que cada barco, cada tripulación y cada capitán tengan todo lo que podemos proporcionarles en cada momento. Algunos despliegues son más largos que otros, y siento más respeto y gratitud por esos marineros que por nadie».
Sin embargo, medios como El Correo señalan que las palabras del político se contradicen con los hechos denunciados. Informes recabados por el Partido Demócrata y, sobre todo, por los allegados de los tripulantes dan cuenta de la baja moral y la falta de expectativas entre los marineros.
Hasta cuatro revistas militares denunciaron esta semana las deplorables condiciones de vida en el ‘USS Abraham Lincoln’, que incluyen situaciones límite de agotamiento físico y mental, además de irregularidades materiales como falta de abastecimiento, escasez de artículos de higiene, suciedad e inodoros y alcantarillados atascados.
Como parte de las denuncias se publicaron algunas fotos enviadas por los propios marineros sobre el racionamiento de la comida. Medios especializados como ‘Navy Times’ y ‘Stars and Stripes’ informaron sobre intentos de suicidio y una caída de la moral entre la tripulación.

