China
China hizo gala de su nuevo armamento nuclear
El nuevo ensayo se produce mientras avanza la carrera armamentista de Japón, auspiciada por EEUU para aumentar su presencia en Asia-Pacífico
China, 06 de agosto de 2026. Esta semana, China exhibe públicamente su absoluta capacidad para efectuar un ataque nuclear desde el aire. La acción ocurre pocas semanas después de que el Ejército chino prueba un misil balístico de largo alcance lanzado desde un submarino con dirección al sur del océano Pacífico.
En la práctica, Pekín muestra por primera vez los tres componentes de su tríada nuclear en un contexto de creciente tensión geopolítica en la región Asia-Pacífico. Este escenario marca la intensificación de la competencia estratégica con Estados Unidos y el aumento de las disputas de seguridad con varios países vecinos.
A PLA Air Force H-6N bomber is carrying a JL-1 nuclear missile during a joint strike training, with a pair of J-20s flying close escort
— David Wang (@DavidWangPLA) August 4, 2026
JL-1 Air-launched Long-Range Missile https://t.co/qKALkqO8Dc pic.twitter.com/oI616DK5Mz
Un video publicado por China Daily muestra un bombardero estratégico Xian H-6N que lanza desde el aire un misil balístico JL-1 mientras es escoltado por dos cazas J-20. Según el medio, el Ejército Popular de Liberación enseña por primera vez de forma pública su capacidad para ejecutar un ataque nuclear desde el aire, completando así la exhibición de los tres elementos de su tríada nuclear.
Dmitri Stefanóvich, investigador del Centro de Seguridad Internacional del Instituto de Economía Mundial y Relaciones Internacionales de la Academia de Ciencias de Rusia, considera que el gesto posee un fuerte componente simbólico. «Influye tanto el calendario como el contexto político. El mundo no se vuelve más estable, la cumbre entre Xi Jinping y Donald Trump aún no supone una mejora sustancial de las relaciones y las tensiones siguen aumentando tanto en las fronteras de China como en otras regiones del planeta. Desde la perspectiva china, recordar el fortalecimiento de sus fuerzas estratégicas y su adaptación a las nuevas realidades resulta oportuno y lógico», señala el experto.
Ensayo misilístico submarino
En julio, China realiza por primera vez desde 1982 una prueba de un misil balístico lanzado desde un submarino. Pekín asegura que se trata de un ejercicio militar rutinario, no dirigido contra ningún país, e insta a la comunidad internacional a no sobrerreaccionar ni interpretar el lanzamiento como una amenaza.

La prueba refleja que China entra en una nueva etapa de expansión de su flota de submarinos con misiles balísticos y de fortalecimiento de su capacidad de disuasión nuclear desde el mar. La demostración del potencial nuclear chino coincide con un contexto de creciente rivalidad estratégica en Asia-Pacífico.
El lanzamiento de prueba del misil desde un submarino ocurre pocos días después de que trasciende el despliegue por parte de Estados Unidos de un sistema de defensa antimisiles en Japón y apenas unas horas después de la firma de un acuerdo de defensa mutua entre Australia y Fiyi.
Voluntad de paz y firmeza defensiva de China
«China difícilmente puede sentirse satisfecha de que se sigan añadiendo nuevas capas a la arquitectura regional de defensa antimisiles de Estados Unidos o de que los Estados insulares del Pacífico profundicen sus vínculos militares con potencias rivales», afirma James Park, investigador asociado del Programa de Asia Oriental del Instituto Quincy. El analista subraya que, pese a la cumbre celebrada en mayo entre Donald Trump y Xi Jinping, las relaciones entre Washington y Pekín continúan tensas y la situación en la región sigue deteriorándose.
Pese a mantener una incuestionable voluntad de paz, el gigante asiático demuestra su total resolución a defenderse y proteger sus intereses soberanos ante cualquier amenaza. En noviembre de 2025, la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, afirma ante el Parlamento que el futuro de Taiwán representa una cuestión que amenaza la supervivencia de su país.
Por su parte, Filipinas endurece su postura frente a China debido al incremento de las disputas territoriales en el mar de China Meridional y refuerza su cooperación militar con Estados Unidos y Japón para contrarrestar la creciente influencia de Pekín, obligando al gigante asiático a mantener alta su guardia defensiva.

